viernes, 20 de febrero de 2015

Capítulo 10 (Parte 1) de Noctámbulos

Cameron

Un silencio jodidamente incómodo reinaba en todo el coche. Me concentré lo mejor que puede en mantener la vista al frente y conducir pero estaba fracasando épicamente. No podía evitar que mi mirada rebotase todo el tiempo entre las dos personas que me acompañaban.

Brooke estaba concentrada mirando por la ventanilla mientras que Roger no paraba de cambiar de una emisora de radio a otra. Mis manos agarraron el volante con fuerza hasta que mis nudillos se pusieron blancos por la frustración que me producía el hombre que tenía al lado al que yo llamaba amigo. "Más bien deberías llamarle Tocapelotas..."


-¿Puedes parar de cambiar la radio de una maldita vez? -dije molesto, elevando la voz. Brooke saltó un poco de su asiento por la sorpresa y miró en mi dirección apenas un segundo antes de que volviese de nuevo la mirada

-Te veo algo tenso, Cam. Es más, parecéis un poco molestos el uno con el otro -comentó Roger mientras nos señalaba con el dedo a Brooke y a mí. ¿Por qué no era capaz de meterse en sus propios asuntos?- ¿Todo bien entre vosotros?

Brooke apartó la mirada del paisaje urbano que se veía desde la ventanilla para centrarse en Roger. Rápidamente traslado su mirada hacia mí. Su boca y ceño se fruncieron reflejando molestia.

-Ni siquiera se ha disculpado... 

-¿Por qué debería disculparme? -pregunté a la defensiva mientras giraba ligeramente la cabeza para mirarla.

Ella, de inmediato, se enderezo en su asiento. Su expresión antes de contestarme era de todo menos amistosa.

-¡Me prometiste que cuidarías de mí y me mantendrías a salvo! ¡En cambio, dejas a Roger que haga todo el trabajo sucio y tú te vas de fiesta para tirarte a todo lo que respira! -gritó de vuelta

-Chicos, creo que deberíais... -empezó a decir Roger pero rápidamente lo interrumpí

-¿¡Qué ÉL hace todo el trabajo sucio!? Creo recordar que hace apenas una semana salí de una parálisis provocada por el veneno de un jodido demonio cabrón por TU culpa

-¡Nadie te pidió que fueses a enfrentarte a August, imbécil! Tú solito fuiste que se metió en ese lío

-¡Lo hice por ti!

El silencio incómodo de hacia unos minutos había sido remplazado rápidamente por la ira burbujeante que emanaba de nosotros. Nuestras miradas llenas de furia contenida se cruzaron a través del espejo retrovisor. Sus ojos lanzaban dagas hacia mí.

-Lo hiciste para demostrar lo "poderoso" que eres. No lo hiciste por heroísmo sino por vanidad...

-¿Qué sabrás tú? Estúpida medio humana...

-¿Ahora soy una "estúpida medio humana"? ¡Pues que sepas que tú eres un maldito vanidoso gilipoll...

-¡Ya es suficiente, chicos! -gritó Roger intentando aplacar la pelea, sin éxito

-No, no eres una estúpida medio humana, eres un estorbo -dije con desprecio- Debería haberte entregado a August desde el principio y habernos ahorrado un montón de historias

Justo en ese momento, estuve a punto de saltarme un semáforo en rojo lo que hizo que diese un frenazo que provocó un violento zarandeo en nosotros. A pesar de ello, Brooke siguió con el enfrentamiento como si nada hubiese pasado

-Pues sí soy un estorbo, vete. ¡Déjame en paz de una maldita vez! No, mejor aún, entrégame a August y acabemos con esto de una vez por todas. 

-No me tientes... Tal vez lo haga

-Gilipollas...

-¡Parad los dos, de una jodida vez! ¿Os habéis vuelto gilipollas o qué? -dijo Roger, volviéndose en su asiento para mirarnos a ambos, y por fin consiguió que parásemos de discutir. Aunque la furia seguía dentro de nosotros, esperando el momento oportuno para salir de nuevo a la superficie- Cameron, ella no tiene la culpa de que tú fueras tan gilipollas de ir tras Garreth, y tampoco tiene la culpa de que un Maldito loco ande detrás de ella. Brooke, él puede que sea un gilipollas y que solo se preocupe por su propio interés pero, sean cuales sean las razones por las que lo hace, él te ha salvado la vida. Dicho esto, parad de ser unos cabrones el uno con la otra

Dicho esto, todos nos quedamos callados pero la tensión que se respiraba seguí presente en nosotros. El semáforo finalmente cambió a verde. Yo me centré en la conducción, Brooke volvió de nuevo la mirada hacia el paisaje que mostraba la ventanilla y Roger prosiguió la búsqueda de música digna, esta vez examinando los discos que tenía en la guantera en vez de cambiar de emisora.

Después de varios minutos de silencio, Brooke finalmente volvió a hablar:

-¿Cuánto queda para que lleguemos a donde se supone que vayamos a ir?

No me sentía con ganas de conversar con ella, aunque tenía la impresión de que ella tampoco tenía muchas ganas de escuchar mi voz dirigida a ella en ese momento. Por suerte, Roger nos salvó a ambos de una situación malditamente incómoda y que, seguramente, podría haber acabado en otra disputa:

-Ya estamos a punto de llegar -contestó mientras cambiaba de canción. ¿Es que no podía dejar tranquilo el jodido reproductor aunque solo fuera por unos miserables segundos?- Quedan diez minutos a lo sumo

-¿Cómo se llama este hombre?

-Berkant Korkmaz pero es mejor llamarle señor Korkmaz o hechicero Korkmaz

-¿Y este brujo o hechicero o como le queráis llamar es digno de confianza? -preguntó mientras se enderezada en su asiento y se inclinaba hacia delante, apoyando ambos brazos en el respaldo del asiento de Roger

-No le conocemos personalmente pero hemos oído historias acerca de él. Es un hechicero bastante famoso entre los Noctámbulos además de ser el más poderoso y anciano de todas las dimensiones

-¡Vaya! Es es realmente interesante... e intimidante. ¿Seguro que esto es buena idea?

-No pero es la mejor que hemos tenido hasta ahora... -contesté yo finalmente

Al parecer, Brooke no estaba preparada aun para mantener una conversación normal, en la que no estuvieran involucrados gritos, insultos o amenazas, conmigo. Aunque yo no podía girarme a verla, noté su mirada de "te odio con cada fibra de mi ser" dirigida a mí y como volvía a su posición inicial: mirar por la puta ventanilla, ignorándome por completo. "Estúpida niñata..." pensé molesto con su actitud.

Después de un total de una hora y media de viaje por carretera, finalmente llegamos a un desvió que se dirigía al bosque que nos había acompañado durante el último cuarto de hora en nuestro camino hacia la casa del hechicero. El oscuro paisaje que nos rodeaba estaba compuesto en su totalidad de enormes pinos silvestres de más de veinte metros de altura. Los árboles están tan próximos entre si que apenas dejaban que un rayo o dos de luz solar se colase entre sus ramas. 

Pasaron otros diez minutos más antes de que nos topáramos con una bifurcación. Frené el coche y me volví hacia ellos.

-¿Derecha o izquierda? -pregunte para los dos pero mi mirada se centró en Brooke que se negaba a mirarme o simplemente no reconocía mi existencia

-Derecha -contestó Roger. Espera una respuestas de Brooke pero esta no llegó

-¿Tú que dices, Brooke? -insistí en un intento por ser amable con ella

-Digo que te vayas a la mierda -contestó sin apenas inmutarse e inevitablemente una socarrona sonrisa apareció en mi cara. 

Mi enfado con ella había desaparecido casi por completo. Sabía que la mayor parte de la culpa era mía aunque jamás lo reconocería en voz alta. Yo fui el que insistió en protegerla a pesar de que ella insistió de igual manera en que me apartase de ella, yo fui el que no la protegió lo suficiente y acabo en el hospital, yo fui el que se dirigió al cuartel general de August sin pensar dos veces en las consecuencias y yo fui el que desapareció una semana sin contestar a sus muchos mails (dirección de e-mail que, por cierto, el gilipollas de Roger le dio sin consultarme)... 

-Bien, entonces derecha será -dije ignorando su comentario volviendo a sentarme correctamente y poniéndonos de nuevo en marcha

El camino de la derecha al parecer fue la dirección acertada ya que un par de minutos después nos encontramos frente a una vieja cabaña de madera.

La casa se veía grande, de un solo piso. En la parte delantera había unas pequeñas escaleras que te conducían a un amplio porche y la puerta principal de la vivienda. Unas ventanas tipo mirador se encontraban a ambos lados de la puerta de entrada y debajo de cada una de ellas había una maceta que contenían, lo que parecían ser, unas petunias. En la parte izquierda del porche había un banco mientras que en la parte derecha descansaba un gran lobo blanco que nos observaba atentamente con sus rasgados y grandes ojos de un color amarillo muy similar al de mis propios ojos. En el umbral de la puerta, que estaba abierta, se encontraba un chico joven de unos dieciséis años más o menos. Él nos observaba con la misma atención y desconfianza que su extraña mascota.

-¿Eso que hay ahí es un lobo o me lo estoy imaginando? -preguntó Brooke inclinándose entre los dos asientos delanteros

-Lo es -contesté aparcando en medio del camino, a unos pocos metros de distancia de la cabaña

-No tiene pinta de que sea muy amigable... 

-Tranquila, no dejaré que te haga daño el cucho -dije mientras le mostré una sonrisa que por lo general hacía desmayar a las mujeres

-Sí, ya he visto lo bien que se te da protegerme... -contestó derrochando sarcasmo justo antes de abrir la puerta y salir al exterior

-Maldita sea... -refunfuñe por lo bajo sin darme cuenta

-La has cagado, Cam. Vas a necesitar un montón de disculpas y una caja enorme de chocolatinas Hershey's para que te perdone

-¿Chocolatinas Hershey's? -pregunte divertido y confuso

-Son sus favoritas -dijo como si nada- Sobretodo las de chocolate con leche -concluyó antes de que él también saliese y se reuniese con Brooke en la parte delantera del coche

Observe desde mi asiento a Brooke. Se la veía animada mientras conversaba con Roger en su camino hacia la cabaña. Bajé de inmediato para reunirme con ellos. Una semana es lo que había necesitado Roger. Una MALDITA SEMANA y ya se había ganado su confianza, ¡¡incluso sabía la jodida marca de su chocolatina favorita!! Yo en cambio tendría mucha suerte si me saludaba. Y eso me molestaba... Más de lo que debería.

Una vez subimos las escalerillas del porche, nos encontramos frente a frente con el chico. Era bajito, delgado y desgarbado. En resumidas cuentas, tenía más de spaguetti que de humano. Su pelo negro estaba desordenado y sus ropas eran más grandes que parecía un niño disfrazado de adulto. Su mirada era inocente y preocupada. 

-Os estábamos esperando -dijo el crío con una voz que pretendía ser intimidante pero en cambio sonó con insegura y aguda- Decidme, Malditos, ¿cuáles son las preguntas que os atormentan?

-Vale... -contesté mostrando una sonrisa burlona- Verás, chico-palo, estamos buscando al Hechicero Korkmaz así que haznos un favor y apártate de la maldita puerta para que podamos con un adulto

Brooke, quién se encontraba a mi derecha, me lanzó una mirada de molestia y me dio un pequeño pellizco en el brazo, advirtiéndome.

-Para hablar con Korkmaz debéis hablar primero conmigo...

-Me importa una mierda, mocoso. Si quisiera hablar con un niñato me hubiera ido a una puta guardería y me hubiera ahorrado la maldita hora y media de viaje -mi paciencia se estaba empezando a perder. Brooke volvió a pellizcarme pero esta vez retorció un poco la carne, cosa que ni siquiera me molesto

-No traspasaréis esta puerta hasta que no os mostréis un poco más amables y respetuosos. No puede permitir que vuestras malas energías infecten esta casa y la paz espiritual del Gran Hechicero Korkmaz

Estaba asustado aunque pretendía no estarlo. Su barrera mental se deslizo fuera por un momento, el tiempo suficiente para leer un par de pensamientos. Y lo que vi no me gustó. Para nada. "Él muy cabrón..." Sin poder evitarlo, con mi paciencia casi extinguida, di un paso hacia delante:

-Si no te apartas en en cinco segundos de la puerta, arrancaré tu jodida cabeza y se la daré de comer a los perros del infierno... -amenacé avanzando peligrosamente un paso más. Estaba dispuesto a cumplir mi amenaza como el pequeño hijo de puta no se quitase de en medio. 

El lobo se levantó de inmediato y se interpuso entre chico-palo y yo. Empezó a gruñir en mi dirección con rabia. Estaba seguro que si daba un paso más, el chucho se lanzaría a mi yugular. 

Brooke, presa del pánico, cogió mi brazo e intentó arrastrarme hacia atrás pero no consiguió nada en absoluto ya que atención estaba centrada en el chico que tenía en frente. Imaginé la satisfacción de arrancar la maldita cabeza del chico y la del chucho. Brooke pareció notar mis intenciones porque soltó mi brazo y en su lugar agarró mi mano y se alzo de puntillas para que su boca quedase a centímetros de mi oreja:

-Cameron... Tranquilizante, por favor -se apartó un poco de mí y tiró hacia atrás, en dirección al coche- Ven conmigo...

Observé a la chica que tenía a mi lado por un segundo antes de que mis ojos de desplazasen hasta nuestras manos entrelazadas.

-Vamos. Ven conmigo, por favor... -insistió mientras daba otro pequeño tirón

Caminé hacia ella, como hipnotizado, apenas me daba cuenta de que estaba andando. Ella caminó hasta que llego a la parte trasera del coche. Me apoye en el coche mientras que ella quedó frente a mí. Su mano aun seguía agarrada a la mía.

-Cameron... ¿Qué ha pasado ahí? ¿Por qué has tratado así al pobre chico? -dijo ella mientras colocaba detrás de su oreja un mechón de pelo rebelde que escapó de su trenza

-Él no nos va a dejar ver a Korkmaz, Brooke -dije con mi ira resurgiendo de nuevo- Nos enviará de vuelta a Chicago sin darnos ninguna maldita respuesta

-Eso no lo sabes...

-Sí lo sé, amor. Él estaba demasiado asustado por lo que pude entrar en su mente y, ¿adivina qué? Korkmaz ni siquiera se encuentra en la casa...

Me miró por un segundo, sin saber muy bien que decir a continuación.

-Bueno, podemos hablar con él y ser AMABLES, cosa que tú, por cierto, no has sido -dijo dándome una mirada de reprimenda 

-La palabra "amable" no está en mi vocabulario, amor -contesté mostrándole una sonrisa burlona mientras tiraba de su brazo con la mano que tenía agarrada a la de ella, acercándola a mí. Nuestro cuerpos estaban casi rozándose. Mi mano libre alcanzó un otro mechón rebelde de su pelo y lo retorcí entre mis dedos, observándolo distraídamente. Su respiración se volvió irregular y cerró involuntariamente los ojos. Mi sonrisa se ensanchó.

-Cameron... Para

-Tú no quieres que paré... -repliqué mientras mi boca se acercaba peligrosamente a su boca. Tenía unas ganas insanas por probar esos dulces labios. Unas ganas que no debería sentir pero no podía evitarlo. Su boca me llamaba. Solté el mechón de pelo y acaricié suavemente su mejilla. Su nariz rozaba la mía y sus labios estaban a milímetros de los míos cuando algo (o alguien) llamó su atención y se apartó de mí de inmediato, mirando detrás de mí fijamente. Maldije mentalmente al idiota que la había distraído. 

Me giré hacia la dirección de su mirada y descubrí al idiota que, al parecer, era un hombre de unos sesenta años con el pelo canoso y la espalda encorvada que se sostenía con un bastón de madera de roble oscura. "Korkmaz" pensé de inmediato. 

Brooke intentó soltar mi mano para ir de nuevo hacía la casa pero la sujeté fuertemente. Ella me miró confusa mientras que yo la miré con picardía:

-Seguiremos con esto más tarde -dije rozando su mejilla. Ella apartó mi mano de un manotazo

-No seguiremos con nada más tarde. Aun sigo cabreada contigo, idiota -dijo soltando su mano de la mía finalmente y girándose de vuelta a la cabaña. La vi alejarse unos metros, balanceando ligeramente sus caderas, antes de que yo retomase el camino de vuelta también. Antes de que llegase al porche vi como Brooke hablaba con él anciano y el crío y los tres se introducían a la casa aunque Roger se quedó esperándome. Una vez que llegué a su lado y pasamos el umbral de la puerta comentó con una sonrisa burlona dibujada en su rostro:

-Supongo que ya no harán falta las chocolatinas...

***

¡¡Hola, gente guapa!! ¿Cómo vais? ¡¡Es viernes!! Increíble, ¿verdad? Está semana se me ha hecho eterna... Pero POR FIN llega mi querido y amado fin de semana (*inserte aquí suspiros de enamorada empedernida*). Dejando esto a un lado, aquí tenéis el capítulo (Que anda que no me ha costado el jodio'...) ^^ Espero que lo hayáis disfrutado :) ¿Qué os ha parecido? ¿Qué creéis que sucederá en el próximo capítulo?

¡¡Un beso gigante y no os olvidéis de comentar!!










2 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Me gustó mucho este capítulo, tengo muchas ganas del siguiente :3

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola, Mary! ^^

    ¡OMG! O.o De verdad: tú te has propuesto matarme. ¿Sabes lo horrible que es darle a la flechita de bajar por la página y llegar a la nota final sin que haya más capítulo para leer? :'(
    Bueno, vamos por partes que estoy eufórica jajajaja
    Me ha gustado mucho el viaje en coche, por no hablar de la pelea. Los dos tienen una mala leche magistral xD Roger, como siempre, un amor *.* En serio, Mary, ¡me pido un Roger! xDD Me ha encantado como pica a Cameron con todo el tema de que le va a costar que le perdone y cuando el pobre Cameron se horroriza porque Roger en una semana sabe tantas cosas de Brooke... jajajajajaja Me ha encantado :D
    Pero, sin duda algún, lo que más me ha gustado del capítulo es ese intento frustrado de acercamiento. ¡Madre mía, me moría! jajajajajaja ¡Si no hubiera aparecido el brujo! ¡Sólo necesitaban unos minutos! xD Espero que Cameron pronto le compre una caja de chocolatinas ;D
    Me pica mucho la curiosidad por saber qué va a contarles el brujo, así que espero con muchas muchas muchas muchas muchas muchas muchas muchas muchas muchas muchas (muchas, muchas, etc.) el siguiente capítulo ^.^
    ¡Un besazo muy grande y feliz domingo! :)

    ResponderEliminar