viernes, 30 de enero de 2015

Capítulo 9 (Parte 2) de Noctámbulos

Cameron

Después de despertarme me sentí como una mierda. Cada músculo de mi cuerpo ardía a causa de los restos de la toxina del jodido Dybbuk y mi energía vital parecía haber sido drenada de mi cuerpo. A pesar del ardor que sentía por dentro, mi piel se encontraba helada, como un témpano de hielo, lo que me producía escalofríos cada cinco putos segundos. Pero lo peor era mi cabeza... Nunca, ni siquiera cuando era un crío, había tenido tan poco control sobre mi don como en ese momento. Podía escuchar cada pensamiento de todos los humanos de la maldita ciudad. Sus sueños, inquietudes, miedos, deseos... Todos ellos se agolpaban en mi mente provocándome una jaqueca de proporciones desmesuradas. Mis sentidos, por otra parte, estaban más sensibles de lo normal: todo se veía más luminoso de lo que era en realidad, las sábanas que me cubrían se sentían como lijas sobre mi piel, el regusto del asqueroso brebaje que Elodie había preparado para mí y que supuestamente me haría "sentir mejor" todavía se hacía notar fuertemente en mis papilas gustativas y los olores eran tan fuertes que de vez en cuando inevitablemente tenía que arrugar la nariz... Por supuesto, cada sonido de un coche, persona o animal se introducían a través de mis oídos... ¡hasta el jodido zumbido de los mosquitos que sobrevolaban la ciudad de Chicago!
Necesitaba distracción y, ¿qué mejor distracción que escuchar la conversación entre Brooke y Roger que estaba teniendo lugar en el piso de arriba?

-¿Crees que mejorará a partir de ahora?

-Estoy seguro de que lo hará, Brooke. Tienes que dejar ya de preocuparte

-Lo sé pero no puedo evitar sentirme así. Cuando lo vi tirado en esa cama, como un muerto... No te imaginas como me sentí... No quiero volver a verlo en esas circunstancias y menos si la culpa es mía

-La culpa de todo esto no es tuya

-Pues no lo parece...

-¿Cameron? ¿Sigues aquí? -interrumpió una voz, sacándome rápidamente del trance en el que me encontraba- ¿Estabas espiándoles?

-Por supuesto que sí, Elodie, ¿qué esperas? -conteste molesto mientras me intentaba centrar de nuevo en su conversación aunque no sirvió de nada ya que la alarma de un coche que probablemente se encontraba en el centro hacía que mi concentración se desviase. Frustrado, frote mis manos fuertemente sobre mi cara para intentar despejarme

-¿Te sientes mejor después de haber probado la infusión que te di hace un rato? ¿Quieres que te prepare otra?

-¡Por todos los dioses del jodido universo! ¿Acaso quieres matarme? Esa "infusión" (aunque yo la llamaría "veneno") lo único para lo que sirve es para vomitar...

-Eso es lo que dices ahora pero pronto notarás los efectos...

-Si tú lo dices... 

En eso momento, se escucho la puerta abrirse y un segundo más tarde Brooke se encontraba entre el hueco de las dos estanterías, observándonos  atentamente. Cuando sus ojos conectaron con los míos una sonrisa se asomo por sus labios. Era jodidamente hermosa incluso con las sombras oscuras bajo sus ojos por la falta de sueño, su pelo largo revuelto y la piel pálida enfermiza. Sin duda, un regalo para la vista.

-¿Como se encuentra el enfermo gruñón? -preguntó mientras se acercaba a la cama. No paso desapercibida la mirada de desprecio que lanzó Elodie hacia ella

-Enfermo y gruñón -conteste divertido. Ella soltó una risita mientras se sentaba en la cama

-Tengo que marcharme ya... Mi madre pronto volverá a casa y Ben está histérico porque no me encontraba en casa cuando se supone que debería estar en reposo

-Entiendo lo de tu madre pero, ¿Ben? Ese tío es un gilipollas

-Un gilipollas al que quiero y que se preocupa por mí -una chispa de furia se encendió dentro de mí al escuchar esa frase. "Si tan solo supieras una mínima parte de los secretos que te oculta ese cabrón no dirías eso tan a la ligera..." pensé para mí

-Lo que sea -dije fingiendo desinterés- ¿Tienes a alguien que te lleve o algo?

-Roger me trajo hasta aquí así que supongo que él es el que me llevará de vuelta a casa -contestó sonriendo

-Bien. Entonces supongo que ya nos veremos

-Mañana por la mañana vendré a verte, ¿está bien?

-Lo que sea... 

Me miró por un par de segundos antes de que se levantase y se marchase por la puerta. Un momento después, se escucharon puertas abriéndose y cerrándose y el sonido del motor arrancado. Elodie se encontraba frente a mí, observándome pensativa mientras trituraba algunas extrañas hierbas con el mortero.

-¿Por qué ella? -preguntó de repente

-¿A que te refieres? -pregunte de vuelta confuso

-¿Qué es lo que tiene ella que te tiene tan fascinado? -aclaró ella. Mis músculos se tensaron al escuchar la pregunta

-No sé de lo que estas hablando

-¡Por Dios, no finjas! He visto como la miras...

-¿Y cómo la miro, Elodie? ¡Por favor, explícamelo porque yo no tengo ni idea de lo que hablas! -respondí enfadado, elevando la voz

-Como si ella fuera lo único que existiese en el mundo... -respondió mientras se tensaba, enfurecida

-¡Gilipolleces! Ella es solo una herramienta, una llave para conseguir lo que necesito de August

-¿Qué es lo que necesitas con tanta desesperación, Cameron? ¿Qué cojones buscas? -pregunto, su furia aumentando mientras dejó el mortero con fuerza encima de la balda colgada en la pared

-Sin preguntas, Elodie, ese era el trato

-¡A la mierda los tratos! ¿Qué necesitas? ¡Yo puedo ayudarte!

-¡No quiero tu ayuda! Solo la necesito a ella 

-Sabes que ella no es una simple herramienta... Te preocupas por ella -susurra ella más para si misma que para mí

-No es verdad...

-Sí lo es. Si no te preocuparás por ella, no hubieras arriesgado tu vida de esa manera...

-Los celos son los que te hacen ver cosas donde no las hay

-O tal vez me hacen ver las cosas con más claridad 

Nos miramos el uno al otro en silencio. ¿Y si tenía razón? Una pregunta en concreto paso por mi mente en ese instante:

-¿Por qué ahora, Elodie? Después de tantos años viendo como escogía a una chica cada noche para follármela, ¿por qué ahora te preocupas por una chica a la que apenas he tocado un pelo? ¿Qué es diferente esta vez?

-Porque tú eres diferente alrededor de ella. Te he visto sonreír más veces en menos de una hora que en el último siglo...

***


Una semana y un día después...


Era sábado y me encontraba en el porche de su casa, indeciso entre llamar o no a la puerta. ¿Qué era lo peor que podría pasar? ¿Qué me cerrase la puerta en las narices? "¡No seas un puto miedica de mierda!" me dije a mi mismo mientras llamaba a la puerta. En cuanto abrió, no perdí tiempo en saludarla:

-¡Buenos días, amor! ¿Sabes que estas... -intente decir antes de que, como había supuesto en un principio, me cerrase la puerta en las narices

Llamé un par de veces más pero pronto me di cuenta de que no abriría por lo que opté por la opción más sensata: forcé la cerradura para entrar.

-¡Largo de aquí o llamó a la policía! -gritó una vez que llegué a la cocina de su casa

-¿Y qué les vas a decir, Brooke? ¿Qué un Maldito se ha colado en tu casa porque intentaba hablar contigo y tú has sido tan maleducada de cerrarle la puerta en las narices?

-¿¡Qué yo he sido maleducada!? ¡Una semana, Cameron! ¡Una semana desde que te vi en casa de Elodie! ¡Una semana sin tener noticias tuyas! ¿Y yo soy la maleducada? -su ira iba aumentando por segundos

Razón no la faltaba para estar enfadada conmigo. Después de mi conversación con Elodie me sentí confuso y enfadado. ¡Era imposible que Brooke me gustase! Sí, era guapa (muy guapa), lista y divertida pero eso no significaba que sintiese algo por ella. Simplemente la necesitaba y ella me necesitaba a mí por lo de August. Estaba tan molesto por aquella conversación que me largué de allí echando leches y me follé a la primera chica que vi. Para demostrarle a Elodie y a mí mismo que Brooke no significaba nada para mí.

-Tal vez haya sido un poco... maleducado

-¿Maleducado? ¡Lo que has sido es un cabrón egoísta! -me interrumpe mientras me pega un puñetazo en el pecho- Y yo encima preocupada por ti... ¡Si es que soy gilipollas!

-Tengo buenas razones por las que he estado desaparecido

-¿A sí? ¿Qué razones son esas? ¿Tirarte a Charlotte y a medio instituto?

-¿Quién te lo ha contado? -pregunto sorprendido. Si que es verdad ese dicho de "las noticias vuelan"

-¡O sea que es verdad!  

-Yo no he dicho eso...

-No lo has negado tampoco...

-Eso son celos lo que percibo, amor - dije burlón con una esquina de mi boca elevándose lenta e irremediablemente en una sonrisa

-Lo que vas a percibir es la ostia que te voy a dar... -dijo ella hecha una furia- Me importa una mierda lo que estuviese haciendo con esas... esas... chicas, lo que me fastidia es que prometiste que TÚ ibas a protegerme y vigilarme, en cambio te vas de juerga en juerga y le dejas todo el trabajo sucio a Roger...

-No sólo he estado de "juerga en juerga" o tirándome a todo lo que se mueve. También he encontrado información útil que nos puede ayudar a descubrir que eres 

-¿Qué información? -preguntó pasando de furiosa a ligeramente interesada

-Bueno, en verdad no he conseguido información pero he conseguido contactar con alguien que conoce a...

-Al grano, por favor... -su paciencia estaba a punto de agotarse

- Él caso es que voy a ir a ver a un hechicero que puede darnos las respuestas que necesitamos 

-¿Cuándo dices que es esta excursión?

-Creo recordar que he dicho "voy" no "vamos" 

-Me lo debes, Cameron. Además, esta información es sobre mí así que es lógico que sea yo la que vaya, ¿no crees?

-Es peligroso, amor -conteste rotundamente

-Todo es peligroso en esta vida y, ¡no me llames así! ¿Cuántas veces te lo tendré que repetir? -contestó aparentando estar molesta aunque yo ya sabía que su enfado había desaparecido casi por completo

-Está bien, puedes venir con nosotros -me di la vuelta para marcharme pero me cogió del brazo para impedir que abriese la puerta

-¿A dónde vas? ¿Y quiénes son "nosotros"? -pregunto extrañada

-"Nosotros" significa "Roger y yo"

-No has contestado a la pregunta que realmente me interesa. ¿A dónde vas?

-¿No te lo acabo de decir? A ver al hechicero

-¿Ahora? ¡Ni siquiera estoy vestida! 

La observe detenidamente de la cabeza a los pies. Su pelo estaba recogido en una trenza lateral y algunos mechones rebeldes se escapaban del recogido, enmarcando su cara. Su cara estaba lavada y sin maquillaje (aunque ella apenas se maquillaba). Llevaba una vieja camiseta de manga corta y unas mallas, ambas negras. 

-Amor, estás y eres preciosa. No necesitas arreglarte -dije totalmente en serio. Me miro sorprendida y sus mejillas se tiñeron de un rojo intenso

-Eh... Gracias, supongo -aparto rápidamente la mirada- Al menos deja que me calce y me ponga una chaqueta

Una vez que estuvo lista, salimos afuera y nos dirigimos a mi coche donde se encontraba Roger sentado en el asiento de copiloto.

-Buenos días, enana. ¿Cómo has dormido? -saludó Roger en cuanto Brooke se sentó en el asiento de atrás al mismo tiempo que yo me abrochaba el cinturón y arrancaba el coche

-Poco y mal, idiota. ¿A quién se le ocurre poner una maratón de películas a las dos de la mañana? -contestó con una sonrisa mientras se abrochaba el cinturón. ¿Qué coño estaba pasando entre estos dos?

-Quejica. Aún no me puedo creer que no hubieras visto Matrix hasta ahora... Menos mal que estaba yo para solucionar el problema -se giro para mirarla a la cara- La próxima vez nos toca ver El Padrino. Ya tengo las películas preparadas

-He visto la primera

-Pero no la segunda. La segunda es mejor 

-Si tu lo dices...

-¿Qué coño pasa con vosotros dos? -pregunte por fin, algo confuso por toda la conversación

-¿A qué te refieres? -contestaron a la vez

-Toda está confianza y camaradería. ¿Habéis estado quedando para ver películas y todas esas mierdas? Roger, ¿esa era la cosa tan importante que tenías que hacer anoche para que no pudieses quedar conmigo? ¿Ver películas con ella? -pregunte de nuevo molesto. No puede evitar que la última frase sonase con un tono despectivo

-Eso son celos lo que percibo, querido -contesto Brooke, devolviéndome la frase que hacía un momento le había lanzado

-Más quisieras tú, amor -dije zanjando la conversación. Por primera vez, no tenía ni idea de si estaba diciéndola la verdad o estaba mintiendo. O peor: mintiéndome a mí mismo

***

¡Hola! ¿Qué tal la semana? ¡¡Por fin es viernes (*inserte aquí grititos y saltitos de alegría*)!! Por fin he acabado el capítulo jajaja Me ha costado horrores escribirlo por la falta de tiempo y de inspiración (aún sigue sin convencerme mucho -.-). Aun así espero que lo hayáis disfrutado (o al menos que no os haya aburrido mucho jajaja). Qué tengáis un fin de semana estupendo ^^







2 comentarios:

  1. Honestamente tengo mil ganas de ponerme a leerte jkajka peeeeero !!!
    ODIO quedar con la duda! asique esperare a que lo termines y luego lo leere!
    tkm!

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  2. ¡Hola, Mary! ^^

    Lo que yo te diga... Madre mía *.* Volver a leer desde la perspectiva de Cameron ha sido genial :D Me encanta ver como todo el mundo está celoso: Elodie, Cameron, Brooke... Son tan adorables - sobre todo los dos últimos xD
    Así que Brooke y Roger están haciendo buenas migas ^.^ Ya sabes que me encanta ese chico, es simplemente adorable - ¡me pido uno para las Navidades que viene! Aunque si hay un Cameron... jajajajajaja
    El capítulo está genial, pero eso ya lo sabes ^^ Me muero de curiosidad por saber qué pasará cuando vayan a ver al hechicero.
    Y que Cameron llame "amor" a Brooke... *.* jajajaja
    ¡Espero el próximo capítulo! :D
    Por cierto, ¡se me olvidaba! Espero que la semana que viene no tengas muchos trabajos/exámenes/cualquier-infierno-propuesto-por-los-profesores, etc. Yo tengo tres exámenes (yupi... -.-) pero lo superaré (¡espero salir viva! Si me quedo sin neuronas de estudiar no sabré cómo acaba tu novela, así que tengo que salir viva xD).
    ¡Un besazo muy grande y que pases un buenísimo fin de semana! :)

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