viernes, 23 de enero de 2015

Capítulo 9 (Parte 1) de Noctámbulos

Brooke

Me quedé mirando la calle en la que hacía apenas unos segundos se encontraba aparcado el coche de Roger. "Otro que se ha ido a enfrentar a un demonio... ¿Es qué no era eso lo que nos había metido en este lío en primer lugar? ¿Acaso todos los ángeles caídos están locos?" pensé para mis adentros.

Me quedé mirando un par de segundos más la solitaria calle antes de darme la vuelta para dirigirme hacia Elodie, quién se encontraba justo donde la habíamos dejado, agachada mientras recogía los libros que habíamos tirado Roger y yo en el césped del jardín.

-¿Por qué no le has detenido? -pregunté molesta una vez que llegué a su lado


-¿Por qué debería? Es su vida y puede hacer con ella lo que quiera -contestó indiferente mientras se incorporaba con una torre de libros sobre sus delgados brazos

-Porque supuestamente es amigo tuyo y te preocupas por él -repliqué aun más molesta. Esta mujer me sacaba de mis casillas

-No es mi amigo. Me importa una mierda lo que le pase -por lo visto era igual de zorra con el resto del mundo (bueno, tal vez lo era un poco más conmigo)... Se dio la espalda para volver a la casa pero se detuvo a mitad del camino para girándose hacia mí con una mirada curiosa en sus ojos- ¿Por qué te preocupas tú por él? Apenas le conoces

-No le conozco, en eso tienes razón, y no tendría porque preocuparme su seguridad pero me preocupo. No quiero ni que él ni nadie sufran daño y menos si parte de la culpa es mía... -respondí sin vacilar

-No deberías ser tan buena persona 

-Mejor debería ser como tú, ¿verdad? -me burlé

-Sí, deberías, pero no me refiero a eso. Solo digo que no deberías preocuparte por toda la gente que no conoces de nada... Muchos de ellas te arrancarían la cabeza sin ni siquiera pensarlo 

-Seguramente tú deseas arrancarme la cabeza en este momento

-Puedes apostar por ello

-¿Y por qué no lo haces? ¿Qué te lo impide? -"¿O quién?" dije para mí misma

Se quedo unos segundos mirándome y sopesando una respuesta. Una respuesta que nunca llego puesto que se marchó al interior de la casa sin una palabra más hacia mí. Y, como era de esperarse, la seguí al interior.

Traspasamos la cocina y la mitad del salón/comedor/entrada cuando se paró abruptamente haciendo que casi me chocase con su espalda.

-¿No te he dicho que no quiero que pises el suelo de mi casa? - gruñó volteándose hacia mí con la mandíbula apretada

-¿Y tú piensas realmente que te haré caso? -dije con sorna. Cambie de tema rápidamente antes de que me replicase- Déjame ver a Cameron

-No

-¿Por qué?

-No tienes derecho. Tú eres la culpable de que este en el estado en el que está

-Admito que tengo parte de culpa pero yo no le obligué a ir a por ese ángel caído -la ira bullía en mi interior

-¡TÚ ERES LA CULPABLE DE TODAS NUESTRAS DESGRACIAS! -gritó con toda la furia que pudo ponerle a la frase. En ese momento, una "bombillita" imaginaria se encendió por encima de mi cabeza. Ahora lo entendía todo

-Estás celosa -no fue una pregunte sino una afirmación

-¿Qué? ¡Por supuesto que no! ¿Eres estúpida o qué? -gritó con la misma rabia pero algo en sus ojos cambió. Se veía más vulnerable que antes... "Bingo".

-Escucha, entre Cameron y yo no hay nada si eso es lo que te preocupa. Él me considera "un medio para un fin" y viceversa

-¡No hay nada en absoluto entre nosotros! -su voz se quebró un poco con esta frase. ¿Tal vez ella estaba enamorada en secreto de él? 

-Sinceramente, me da igual lo que pase entre vosotros. Yo solo quiero ver cómo se encuentra... -dije en un tono suave. Aunque ella no lo hubiera admitido abiertamente, sabía que mi teoría era cierta. En ese momento, Elodie ya no era una "zorra despiadada", era una "zorra enamorada"

Me miró un segundo que pareció eterno, deliberando sobre si dejarme o no ver a Cameron. Me daba igual su decisión porque yo lo vería de todas formas con o sin su consentimiento.

-Está bien. ¿Ves esa puerta de ahí? -señaló hacia una diminuta puerta que se encontraba debajo de las escaleras- Ese es el sótano. Baja las escaleras y sigue el pasillo hasta que veas una puerta de color verde. Allí se encuentra Cameron

Asentí hacia ella en agradecimiento y tomé rumbo hacia el sótano pero antes de abrir la puerta, dudé. ¿Y si me dejaba allí encerrada para que me pudriese allí? ¿O tenía cadáveres escondidos de sus víctimas?

-¿Hay algún problema? -preguntó Elodie con impaciencia

-Bueno... Verás, soy propensa a perder. Tengo muy mala orientación... 

-Todas las puertas son marrones menos una. Y hay un solo pasillo recto. ¡No tiene ninguna pérdida! -dijo exasperada mientras dejaba los libros en la alta estantería que se encontraba al lado del sofá.

-No me fío de ti, ¿entiendes? Así que ve tú primero -dije mientras abría la puerta para ella. 
Soltó un resoplido pero se encaminó hacia el sótano.

La seguí por el pasillo mal iluminado una vez que bajamos por las escaleras. Como ella había señalado, era un pasillo recto y muy largo. A medida que avanzábamos, conté al menos cuatro puertas de metal rojas (cuatro a cada lado del pasillo). Al final del corredor, justo en frente de nosotras, se encontraba una gran puerta verde de madera. Cuando nos paramos frente a ella, Elodie sacó de su bolsillo un juego de llaves antiguas y abrió la puerta. 

La habitación era enorme. Cada una de sus paredes estaban cubiertas por estanterías que iban del suelo hasta el techo, todas repletas de libros. En medio de la habitación, se encontraba una gran mesa de madera oscura con más libros colocados sin ningún orden, hierbas y plantas de todo tipo, frascos con extraños brebajes de distintos colores y morteros de piedra pulida blanca. A simple vista, entre tanto libro, parecía que no había nada más en la sala pero al cabo de unos segundos me dí cuenta de que en la esquina izquierda frente a mí, entre dos estanterías, había un estrecho espacio que conducía al resto de la habitación. Nos dirigimos de inmediato allí. Las paredes de esta sección de la sala eran de color verde oscuro, casi negro, y no contenían estanterías, en cambio había una balda llena de frascos y un par de libros. Al fondo de la sala, tumbado en una cama e iluminado por una solitaria vela parpadeante, se encontraba Cameron. Pero no era el Cameron confiado, vibrante y molesto que yo recordaba. Era como una cáscara vacía. Un recuerdo del chico/ángel caído/maldito que había conocido hace apenas un mes... Me acerqué a él cuidadosamente, sin hacer ruido, como si temiera que se despertase de su profundo sueño. Pero él no despertaría, al menos por el momento. Esta terriblemente quieto. El color de su piel casi era inexistente y venas negras se enroscaban en sus brazos y cuello como tatuajes. Sus mejillas y ojos estaban hundidos. Los labios, secos y agrietados. "Por el amor de Dios..." pensé mientras extendía la mano para acariciar su, aún bello, rostro demacrado. Estaba helado. Como un cadáver.

-No es su mejor aspecto, ¿verdad? -habló Elodie desde el hueco entre las estanterías, sacándome de mi ensoñación- Esperemos que Roger vuelva pronto...

-Esperemos... -coincidí yo

Me senté junto a él al filo de la cama. Cogí su muñeca, tomándole el pulso. Su corazón no latía y su pecho tampoco se levantaba, por lo que tampoco respiraba.

-¿Seguro que está vivo? -pregunté preocupada mientras volteaba hacia ella

-Lo está en el fondo, solo que no lo muestra externamente

-Eso debería tranquilizarme... Pero no lo hace 

Volví a centrar mi atención en Cameron observándole detenidamente una vez más con su mano aun entre las mías. No sé cuantos minutos u horas pasaron hasta que me di cuenta de que era la única persona "viva" en la habitación. Me incliné hacia él. Su cara a centímetros de la mía:

-No sé si podrás escuchar esto pero quiero... darte las gracias por todo lo que has hecho -susurre con mis labios rozando su oreja- Haré lo que este en mi mano para ayudarte. Lo prometo.

***

Media hora más tarde, me encontraba tumbada de nuevo sobre el césped del jardín trasero de Elodie, contando estrellas, cuando el sonido de un motor de coche y puertas abriéndose y cerrándose llamaron mi atención. Me levante a una velocidad sobrenatural y corrí hasta el interior de la casa. 

Roger se encontraba en el salón sonriendo y mostrando un pequeño frasquito con un líquido verde algo sospechoso en su mano izquierda.

-¡Lo he conseguido! -dijo entusiasmado, extendiendo el frasco hacia Elodie- Toma. Prepara la pócima lo antes posible

Antes de que nos diésemos cuenta Elodie había desaparecido por la puerta del sótano. Roger me sonrió y se dirigió escaleras arriba sin decir una palabra más.

Algo andaba mal en Roger. Estaba sudoroso y pálido. La sonrisa falsa y el exagerado entusiasmo. Me fijé entonces en el suelo de moqueta blanca. Pequeñas gotitas de sangre roja brillante, apenas perceptibles a simple vista, marcaban un camino desde la puerta de entrada hacia las escaleras de la planta superior. Fue corriendo hacia arriba, siguiendo las gotas, y me llevaron hasta un cuarto de baño donde se encontraba Roger inclinado sobre el lavabo. Contuve un grito cuando se giró para ver al intruso (yo) que había entrado en el baño.

-¿¡Qué te ha pasado!? -grité alarmada. Donde debería haber estado su mano había un muñón sanguinolento. El trozo de camiseta blanca que había servido de torniquete ahora se encontraba en el lavabo teñido por completo de rojo- ¿¡Qué debo hacer!? 

-No deberías estar aquí -dijo haciendo una mueca mientras intentaba limpiar la sangre con una gasa estéril- Estaré bien. La mano se regenerará en un día. Dos como mucho. Parece más grave de lo que es en realidad

Le creía. Al fin y al cabo, era un Maldito. Cogí una venda y gasas estériles y comencé a limpiar la herida.

Casi una hora después, ya le había vendado la mano y nos encontrábamos los dos tirados en el sofá viendo la TV. Estaba realmente cansada ya que eran más de las cuatro de la mañana. 

-¿Debería preguntar como conseguiste volver sin una mano? -cuestioné cambiando mi posición quedándome tumbada bocarriba 

-La sangre por la mano... Es como una especie de trofeo para esos demonios -dijo mientras cambiaba de canal con el mando a distancia

Iba a preguntarle si le dolía, cuando la puerta del sótano se abrió abruptamente y la voz de Elodie se escuchó a lo lejos:

-¡Se está despertando!

Roger y yo nos miramos por un segundo antes de levantarnos del sofá y correr hacia las escaleras, lo que casi ocasionó que me torciese el tobillo. Una vez que llegamos a la antesala de la habitación donde se encontraba Cameron nos asaltó un olor putrefacto. 

-¿Qué cojones es ese olor? -soltó Roger haciendo una mueca de desagrado que yo imite

Entramos a la habitación y encontramos a Cameron tendido en la cama en la misma posición que estaba cuando le visite más temprano. Elodie se encontraba frente a él apoyada el la pared junto a nosotros con un mortero en la mano machacando hierbas (de ahí el olor) y murmurando una especie de cántico. 

-¿Qué es esa mierda que esta preparando, Elodie? ¿Quieres matarnos a todos con esa peste? -se acercó Roger a ella para observar más de cerca el brebaje 

-Ese una especie de infusión para cuando despierte. Con esto se encontrará como nuevo

-O lo matarás definitivamente, lo que no me sorprendería -dijo burlándose mientras ella le lanzada una mirada asesina

-¿Cuánto queda para que despierte? -pregunte yo mientras me acercaba a la cama

-Segundos. Tal vez minutos... -contestó

Me senté en el filo de la cama y le cogí de la mano. Así nos quedamos hasta que un par de minutos después sus párpados comenzaron a temblar y su mano apretó ligeramente la mía. Una pequeña sonrisa burlona, su sonrisa característica, se asomó por los labios y abrió los ojos: 

-Es maravilloso encontrar a una chica hermosa delante de tu cara después de haber pasado lo que parecía una eternidad en el jodido infierno -dice con voz roca y sexy. Su sonrisa magnificándose.

-Bienvenido al mundo de los vivos -conteste devolviendole la sonrisa con la misma intensidad.

***

¡¡Hola!! ¿Cómo va todo? ¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Os ha gustado la vuelta de Cameron?
Deja tu comentario antes de irte ;)


1 comentario:

  1. ¡Hola, Mary! ^^

    ¡Vas a conseguir matarme! ¡Pedazo de capítulo! ¡Me ha encantado! ^.^
    Voy por partes:
    Lo primero de todo es que me ha gustado mucho ver como Elodie reconoce para sí misma que está realmente celosa de Brooke. Su cambio de comportamiento al creer lo que Brooke le dice a cerca de que entre ella y Cameron no hay nada ha hecho que la odie un poquito menos. Algo que seguro cambiará cuando la pobre se entere de que le ha soltado la trola del siglo ;D
    Esta cita me ha gustado muchísimo:
    "-No sé si podrás escuchar esto pero quiero... darte las gracias por todo lo que has hecho -susurre con mis labios rozando su oreja- Haré lo que este en mi mano para ayudarte. Lo prometo."
    Me ha parecido realmente precioso lo que dice, en serio ^.^
    ¡Poco más y me da algo al saber lo de Roger! ¡Menos mal que es temporal! Es precioso ver como está dispuesto a perder la mano por salvar a su amigo. Ese chico es un sol ^.^
    Y la parte final del capítulo... ¿Qué puedo decir que no sepas? Me ha encantado. Cameron es tan... ¡Uff! ¡Es un amor! *.* Esta cita:
    "-Es maravilloso encontrar a una chica hermosa delante de tu cara después de haber pasado lo que parecía una eternidad en el jodido infierno -dice con voz roca y sexy. Su sonrisa magnificándose." me ha gustado muchísimo. Me ha salido una sonrisa gigante.
    ¡Me muero por leer el siguiente capítulo! :D
    Quería decirte que me alegro muchísimo de que hayas progresado tanto. En un capítulo has escrito dos citas, a mi parecer, preciosas; encima la trama cada vez es más interesante ^.^
    También aprovecho para decirte - te prometo que es lo último ;D - que te he nominado en esta entrada :D :
    http://blogalaluzdelasvelas.blogspot.com.es/2015/01/quien-es-quien.html
    ¡Un besazo muy grande y que pases un buenísimo fin de semana! :)

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