jueves, 8 de enero de 2015

Capítulo 8 (Parte 2) de Noctámbulos

Brooke

Observe por la ventanilla del coche el paisaje que nos rodeaba. Las casas con cuidados jardines de los suburbios de la zona norte habían desaparecido para dar paso a los grandes rascacielos del centro de la bulliciosa ciudad de Chicago. 

-¿Qué es lo que habéis encontrado hasta ahora sobre el veneno de ese demonio? ¿Alguna buena noticia?-pregunte apartando la vista de la ventanilla para centrar mi atención en él

-Dybbuk. Se llama dybbuk. ¡No es tan difícil de pronunciar, por el amor de todos los ángeles! ¿Por qué te cuesta tanto? -dijo él divertido por mi falta de retención

-¡Perdóneme, señor Sabelotodo! -conteste derrochando sarcásmo- Yo, a diferencia de ti, no estoy acostumbrada a todas estas criaturas sobrenaturales. Ahora, contesta a mi pregunta


-Borde -susurro mientras una pequeña risita se escapaba de sus labios- No hemos encontrado gran cosa. Tan solo que el veneno contiene unas partículas que hacen que la toxina se multiplique una y otra vez...

-¿Eso quiere decir que aunque extraigamos la mayor parte del veneno, se va a seguir multiplicando y no va a servir de nada?

-Exacto

-¡Eso no son buenas noticias! -le reproche golpeándole ligeramente el brazo

-Yo no he dicho en ningún momento que lo fueran 

-Entonces estamos jodidos... -mi preocupación por Cameron, la furia contenida y la culpa que me atormentaba iban en aumento. ¿Cómo pudo ser tan idiota de enfrentarse a un demonio? 

-ÉL esta jodido, en todo caso -corrige sospechosamente tranquilo mientras gira bruscamente el coche a la derecha

A penas me había dado cuanta de que nuestro paisaje había cambiado los ostentosos edificios por pequeñas casas unifamiliares de la zona sur de la ciudad. Las calles eran totalmente paralelas entre sí, como en el norte, pero las casas eran un poco más pequeñas y la mayoría de los jardines no eran tan majestuosos como en los de mi zona. 

Roger siguió conduciendo en silencio un par de minutos hasta que sin previo aviso giro el volante violentamente a la derecha, consiguiendo asustarme, para aparcar justo detrás del viejo deportivo rojo que se encontraba en la entrada de una pequeña pero acogedora casa blanca con puerta y ventanas pintadas de color verde pistacho. ¿A qué mente privilegiada se le habría ocurrido pintar así una casa y que le pareciera buena idea dejarla así? 

-¿Quién te ha enseñado a conducir? -pregunto con el corazón todavía acelerado por el susto

-Yo mismo -dice con gesto extrañado

-Se nota, se nota -contesto simulando una sonrisa entusiasta mientras salgo del coche y voy hacia la puerta de entrada

-¿Por qué lo preguntas? ¿No te gusta mi forma de conducir? -pregunta colocándose a mi lado y llamando al timbre oxidado 

-No soy gran fan...

En ese momento, una chica, que supuse que debía de tratarse de Elodie, nos abrió la puerta con gesto aburrido y sin apenas mirar en nuestra dirección se da la vuelta y se marcha.

Roger entro en la casa tan tranquilo mientras que yo le seguía un tanto intimidada. La casa era espaciosa gracias a la falta de muebles y paredes. Era como un gran loft con dos plantas. La entrada y el salón conectaban entre sí mientras que la cocina estaba separada por una enorme escalera que conducía a lo que supuse que sería el segundo piso. Todo estaba decorado en colores blancos, negros y rojos en un estilo minimalista que nada tenía que ver con la fachada de la casa. 

Cruzamos el salón hasta la cocina. Había una encimera en forma de L justo frente a la entrada y donde la chica que nos había abierto se encontraba al otro lado, frente a nosotros, preparando té. Me fije un poco más en su aspecto. Ella era tan alta y delgada como yo, su cabello rojo fuego destacaba con creces al lado de su piel pálida de porcelana. Sus ojos negros me miraban con sospecha y sus finos labios se fruncían en una mueca de desagrado.

-¿Por qué has tardado tanto? ¿Y quién es esta? -cuestiono a Roger, sus palabras cargadas de veneno hacia mí. Me odiaba. Y no era una suposición, era un hecho

-Tenía que hacer un par de cosas. Ella es Brooke, la chica a la que Cam protege -contestó él, sentándose en una silla que había apoyada contra la pared justo al lado de mí. Yo aún me encontraba en medio de la entrada a la cocina

-"Esta" tiene un nombre, bonita -conteste yo, lanzando dagas por los ojos en su dirección. Tenía la pequeña sensación de que este era el inicio de una guerra fría 

-Me importa una mierda tu nombre. Y mi nombre no es "bonita", por cierto, pero gracias por el cumplido -dijo sonriendo con malicia 

-Me alegro de que te lo hayas tomado como un cumplido. Debe de ser difícil recibirlos cuando tienes pelo de estropajo y cara de amargada -conteste con fingida inocencia. "Toma esa, perra" pensé para mis adentros

-¡Largo de mi casa! -grito mientras agarraba con fuerza la encimera de la cocina hasta que sus nudillos se volvieron blancos

-¡No me voy de aquí hasta que no sepa como está Cameron y encontremos una forma de despertarlo! -grite de vuelta

-¡Te irás cuando yo lo diga!

-¡Oblígame!

-¡Muy bien! He terminado con esto -dijo Roger levantándose del asiento justo a tiempo para interponerse entre nosotras- Aunque es muy divertido ver este enfrentamiento sin sentido entre vosotras, tenemos cosas mucho más importantes que hacer. ¿Podríais comportaros de forma civilizada aunque solo sea un par de horas?

-Lo haré, cuando salga de mi casa -contestó Elodie

-Elodie... A ver como te explico esto para que lo entiendas. Tengo que vigilarla. Si ella se va, no podré ayudarte a encontrar lo que buscamos porque tendré que ir tras ella, ¿lo entiendes? -dijo como si le estuviera hablando a un niño de tres años. "Tampoco es que se aleje mucho de la realidad..."

-Bien, entonces que se quede en el jardín contigo

-Como quieras -susurro irritado mientras me cogía del brazo y me arrastraba hasta la puerta trasera que se encontraba al otro lado de la cocina y que conducía hacia el patio trasero mientras que yo oponía una mínima resistencia

-¡Esto no ha acabado! -le grite justo cuando salíamos por la puerta

Me siguió arrastrando hasta que llegamos a una mesa blanca de hierro con sillas a juego y me soltó


-¿Qué ha sido eso de ahí dentro? -me pregunto enfrentándome con los brazos cruzados y el ceño fruncido

-¡Eso mismo me pregunto yo! ¿Qué demonios le he hecho yo para que se comporte así conmigo? ¡No le he hecho nada! -contesto furiosa e indignada

-No esta bien que te haya tratado así pero tú tampoco deberías de haberle seguido el rollo

-¿Y qué querías que hiciera? ¿Dejar que me insulte y salir con el rabo entre las piernas? Pues no, señor. No voy a dejar que una... una... -pare un momento para pensar en algún insulto lo suficientemente bueno pero mi cerebro estaba empañado por la ira- ... bruja de pacotilla me falte al respeto. 

Antes de que a Roger le diese tiempo a contestarme, llego Elodie con una montaña enorme de libros (lo cual me sorprendió bastante que no se le cayeran encima y muriera aplastada) y la dejo sobre la mesa con furia

-Ahí tenéis algo por lo que empezar

Y con eso, tal y como había venido, se fue.

Nos miramos unos segundos Roger y yo, sin saber que decir o hacer a continuación. Cogí una silla y me senté

-Dime lo que tengo que buscar -y así, el enfrentamiento con Elodie quedo olvidado para dar paso a tres horas de interminable búsqueda de información

***

Roger y yo estábamos tumbados sobre el césped, yo bocabajo y él boca-arriba, inmersos en nuestras lecturas cuando encontré algo curioso en una de las páginas del libro que estaba leyendo

-Oye, Roger

-Umm... -pronunció él en respuesta

-¿Alguna vez has estado en "el Limbo"? -pregunte con curiosidad. Espere medio minuto su respuesta sin éxito. Giré mi cabeza para ver que era lo que estaba haciendo- Espera, ¡estas dormido!

Él se sobresalto por mi grito:

-¡No, que va! Solo estaba descansando la vista...

-¿Cuanto tiempo llevas así? -dije incorporándome, indignada y divertida al mismo tiempo. Pero sobretodo divertida  al ver su cara de culpabilidad

-Una hora. Tal vez más... -me miró con una inocencia impropia de un chico de su "edad"- ¡Ya sé que soy un sexy, inmortal y fornido maldito pero tengo los mismos derechos para dormir que cualquier ser vivo de este planeta! -dijo con una indignación fingida- ¿Cuál era la pregunta?

-Que si alguna vez has entado en "el Limbo" -repetí con paciencia intentando reprimir una risa mientras él se incorporaba. Tenía el pelo rubio desordenado y sus ojos verdes estaban acuosos

-No, no he tenido el placer de visitarlo. Lo cuál me alegro -sonrió somnoliento- Estuviste allí, ¿verdad?

-Sí y no, no fue agradable antes de que lo preguntes. Fue aburrido y agobiante... ¿Qué crees que esta haciendo allí Cameron ahora?

-Aburrirse y agobiarse 

-Si hubiera alguna forma de poder comunicarse con él y entretenerle un poco sin que tengamos que arriesgar nuestras vidas...

-Hay una manera pero no es del todo segura y no la recomiendo -dijo una voz detrás mía. Me giré para encontrarme a Elodie con un libro en la mano y una expresión de suficiencia

-Además de amargada, también cotilla -dije mientras le dedicaba una sonrisa falsa

-Ten cuidado con lo que dices si no quieres acabar con una maldición

-¿Acaso también eres una bruja?

-¡Pues claro que soy una bruja! ¿Qué clase de idiota eres tú para dejar que te arrastren a casa de una desconocida sin saber lo que es?

-Oh... Sé que eres una bruja blanca pero lo de "bruja" en esta ocasión no lo decía en ese sentido... 

Me miró con rabia apenas contenida, apretando el libro que tenía en la mano 

-Basta. Las dos. ¿Qué has encontrado? -cambió de tema Roger mientras se levantaba y se acercaba a ella

-Hay una manera de detener el multiplicación de toxina del veneno -contestó ella enseñándole el libro para que él le echase un vistazo a la nueva información personalmente. Yo también me acerqué para echarle un vistazo

-¿Qué dice?

-Sangre de Vetala es lo que necesitamos -contesta Roger aunque hablaba más para si mismo 

-¿Sangre de qué? -pregunte de nuevo con ignorancia y vergüenza

-Idiota... Es una clase de demonio. Pueden predecir el futuro y convertir a los humanos en vampiros -me contestó Elodie con asco

-Entonces, habrá que ir a por ella -dijo Roger con resolución, cerrando el libro con fuerza, devolviéndoselo a Elodie y dándose la vuelta para marcharse

-¡No creo que sea buena idea! -gritó Elodie a su espalda pero sin hacer nada por detenerle. Yo la miré esperando a que hiciese algo, cualquier cosa, pero se quedo impasible. Corrí detrás de Roger

-¡Espera! -jadee cogiéndole del brazo para detenerle- Por una vez estoy de acuerdo con ella: esto no me da muy buena espina. No deberías ir solo

-Iré solo y no, no vendrás conmigo. Quédate aquí con Elodie y procurad no mataros. Volveré esta noche 

Se dio la vuelta y se marcho sin dar una mirada atrás

***
¿Qué tal estáis? Espero que hayáis disfrutado del capítulo ^^
¿Qué os ha parecido? ¿Creéis como yo que Elodie necesita que le quiten ese palo que tiene clavado por el culo y que sea menos amargada?
Deja tu comentario antes de irte... si quieres ;)



2 comentarios:

  1. jajajaja se tiene que desinhibir xd
    muy bueno gracias <3

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    Respuestas
    1. jajajajaja falta le hace ^^
      ¡¡Gracias a ti por leerlo!!
      Un beso enorme ^^

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