martes, 9 de diciembre de 2014

Capítulo 7 (Parte 2) de Noctámbulos

Brooke


"¿Qué narices es esto?" fue lo primero que pensé cuando me desperté, sentada en un banco debajo de un gran roble, en medio de un paisaje totalmente blanco. Los árboles, las plantas, el césped, el cielo... TODO ¡¡Incluso llevaba un vestido de verano también blanco!! Pero lo más desconcertante era el silencio. No se escuchaba ni siquiera el sonido de algún ave o insecto. Estaba sola...

-Bien, Brooke. No pierdas la calma -me dije a mí misma mientras me levantaba del banco de mármol blanco (como no...) en el que estaba sentada

Observe el gran campo que se extendía ante mí y me fije en todo lo que había alrededor con más detalle. Había un camino recto que se dirigía al frente con dos desvíos, uno a la derecha y otro a la izquierda, unos pocos metros por delante de mí. "Supongo que el banco es el punto de partida" pensé de inmediato cuando me dí la vuelta y vi que no había más caminos por los que andar. Decidí inmediatamente explorar el nuevo entorno. 


"No tienes nada mejor que hacer de todas formas..." pensé. 

Empecé a caminar hasta la encrucijada y tome rumbo hacia el frente. A medida que iba avanzando, me fije en las hermosas flores, todas diferentes entre sí, que crecían en aquel extraño entorno. Pare un momento a coger un tulipán que crecía a un lado del camino y lo lleve hasta mi nariz para olerlo. Nada. Ni una pizca de olor. Me lo quedé observando mientras le daba vueltas entre mis dedos, pensativa. A pesar del albinismo, las flores eran hermosas, casi perfectas. Casi. 

Partí la mayor parte del tallo y coloque la hermosa flor en uno de los pequeños bolsillos de mi vestido y proseguí mi camino. 

Después de un rato andando el camino se corto repentinamente. A pesar de ello, continúe andando hacia el frente hasta que a lo lejos divise un banco de mármol exactamente igual al que estaba sentada hace unos cuantos minutos. 

-Extraño... -me dije en voz alta y fui corriendo hasta allí

Una vez que llegué, deje el tulipán encima del asiento y fui hasta la encrucijada. Esta vez tome el desvío hacia la derecha. No sé si fueron minutos u horas las que me pase andando cuando llegué hasta el centro otro cruce de caminos. Cansada de tanto andar, no por agotamiento sino por aburrimiento, me senté en el suelo. Observe el horizonte esperando ver el sol cuando en un impulso mire hacia mi derecha. Allí, a unos pocos metros de mí, se encontraba un banco. Bajo un enorme roble. Con un tulipán encima del asiento. ¿Casualidad? No lo creo...

-¿Para esto he andado tanto? ¿Para llegar al mismo punto exacto en el que estaba al principio? ¡Esto es el colmo! -grité desesperada

"¿Qué era ese lugar y cómo había llegado hasta allí?" Eso era todo en lo que podía pensar en ese momento...

Me quedé jugando con la tierra blanca del camino un par de minutos hasta que me levante y fui hacia el árbol. Me senté al pie y apoye mi espalda contra el tronco, arrancando margaritas y recogiendo débiles ramas lo suficientemente flexibles que habían caído del roble para empezar ha hacer una corona de flores para el pelo.

Cuatro coronas y media y un montón de aburrimiento después, una voz familiar perturbó mi (aburrida) tranquilidad y casi me provocó un infarto:

-¿Sabes hacer coronas de flores? Eso es sexy y lo demás son tonterías

-¡Por Dios! ¿Sabes el susto que me has dado? -grité asustada mientras le tiraba la corona que estaba terminando a la cabeza, dispuesta a hacerle daño aunque sabía que no era el mejor arma para causarle una herida y mucho menos grave. Él la atrapó con facilidad

-Princesa, me encanta cuando me grites -dijo sonriendo burlón mientras emitía una especie de ronroneo que para mí frustración personal era de lo más sexy

-Eres un gilipollas, Cameron. ¿Sabías eso? -dije cabreada mientras extendía mi mano para recuperar mi corona. Él me la acercó y yo la cogí de inmediato, casi arrancando su mano en el proceso

-No te enfades, nena -dijo medio riéndose, tomando asiento frente a mí

-No me llames ni "princesa" ni "nena" -dije retomaba mi tarea- ¿Qué haces aquí? 

-Lo mismo que tu, amor -dijo inspeccionando una de las primeras coronas que había hecho

-¿Qué te acabo de decir, idiota? 

-Has dicho que no te llame ni "princesa" ni "nena" pero no has dicho nada de todo lo demás 

-Eso también se aplica a cualquier apodo que se te ocurra 

-¿Desde cuando me da alguien órdenes? Haré lo que me plazca

-Idiota -susurre frustrada

-Amargada -contesto con el mismo tono de voz

-En serio, ¿qué es este lugar y que haces aquí? -dije cambiando de tema rápidamente. La verdad es que, a pesar de que Cameron me crispase los nervios casi todo el tiempo, era una alivio tenerle ahí conmigo. Me sentía más segura con él acompañándome

-Esto es El Limbo -dijo con un entusiasmo fingido extendiendo los brazos- Aquí vienen las almas de todos los seres que están entre la vida y la muerte para pasar el rato mientras que en "el mundo de los vivos" intentan salvar sus vidas

-¿Quieres decir que estamos aquí los dos porque nuestra vida esta pendiendo de un hilo? -dijo aturdida y asustada al mismo tiempo

-Tranquilízate -dijo levantándose para sentarse a mi lado y pasar un brazo por mis hombros a modo de consuelo- Todo va a salir bien. Ya he estado aquí más veces y siempre he sobrevivido. Tú también lo harás así que no entres en pánico

-Vale -dije tomando unas cuantas respiraciones profundas para relajarme. De repente, caí en la cuenta de algo- Espera... Entiendo por qué yo estoy aquí. Lo que no entiendo todavía es por qué estas tu aquí -dije levantando la cabeza y mirándole fijamente a los ojos

-Digamos que he tenido un par de problemillas mientras que tú estas en el hospital

-¿Qué clase de problemas? -dije preocupado. No confiaba en Cameron y me sacaba de quicio la mayor parte del tiempo pero me caía bien en el fondo y no quería que le pasase nada. Especialmente si era por mi culpa...

-Averigüé quién dio la orden de atacarte -dije poniéndoselo serio de repente

-¿August? -intente adivinar

-No. August esta de viaje y nadie sabe nada de él desde hace una semana. Ha sido su 2º al mando, Garrett

-¿Debería de estar preocupada por él?

-No, ya me he ocupado de él -dijo con una sonrisa perversa

-Y sin embargo tú has acabado herido -dije preocupada

-Estoy bien -dijo transformando su perversa sonrisa en una despreocupada

-No estas bien cuando estas aquí conmigo -discutí

-Solo es un poco de veneno Dybbuk, nada grave

-¿Veneno de qué? -pregunte extrañada

-Es una clase de demonio. Su veneno es... -dudó un segundo- Digamos que es perjudicial para los noctámbulos y los humanos...

-¿Cómo de perjudicial? -dije con una molestia que iba aumentando por segundos

-Pues... -dudó de nuevo notando mi molestia y evitando mirarme a los ojos- Bastante... Un poco de veneno puede matar son problemas a un humano y en grandes cantidades a un noctámbulo excepto a los malditos. A los malditos pueden dejarnos paralizados de por vida

-¿¡Qué!? -le grité enfadada mientras le golpeaba repetidas veces en el brazo- ¿Has arriesgado tu vida por mí culpa? ¿Estás chalado o qué? ¿En qué demonios estabas pensando?

-Puedes golpearme todo lo que quieras pero no me puedes hacer daño, Brooke, y lo sabes -dijo divertido por mi arrebato de ira- Además, no ha sido tu culpa. A sido culpa del ese bastando de Garrett

-Yo he sido la causante indirecta de qué tú estés muriéndote -dije pasando del enfado a la culpa tapando mi cara con las manos, avergonzada

-No me estoy muriendo. Estoy paralizado -corrigió mientras apartaba mis manos de la cara y me hacia mirarle a los ojos cogiendo mi barbilla

-Es lo mismo prácticamente -hice un puchero. ¿Desde cuándo hago yo pucheros?

-No, no lo es -dijo divertido- Sí estoy muerto no tengo posibilidad de salvación en cambio, si estoy paralizado, pueden extraer mi veneno 

-¿Es fácil sacar el veneno? -pregunte esperanzada

-No, pero Roger no se dará por vencido hasta que lo saqué de mi sistema -dijo sonriendo con orgullo

-Roger es un buen amigo tuyo, ¿verdad? Se nota que sois cercanos por la forma en que hablas de él -dije con una sonrisa boba en mi cara

-Es mi mejor amigo desde hace siglos, Brooke. Roger siempre a estado en las buenas y en las malas conmigo al igual que yo con él -dijo con un toque de cariño en su voz- Es mi única familia

Mi sonrisa boba se hizo más ancha y mis ojos empezaron a humedecerse inevitablemente. 

"No llores delante de él, Brookie. Harás el ridículo y se reirá de ti" dijo mi "voz malvada"

-No me puedo creer que estés preocupada por mí -dijo Cameron cambiando radicalmente de tema, burlándose de mí

-No te hagas ilusiones. Tan solo no quiero cargar con la culpa de que maté indirectamente a un maldito -dije despreocupadamente, fingiendo que no me importaba demasiado su estado de salud

-Mentirosa -dijo mientras se reía a carcajadas

-¡Cállate! -le golpeé otra vez en el brazo

-Al final vas a dislocar mi hombro, amor -cogió su brazo mientras hacía una falsa mueca de dolor

-Quejica -dije apenas evitando que una sonrisa se plasmara en mi cara

-Cambiando de tema: ¿Sabes qué era lo que estaba buscando el maldito cuando irrumpió en tu casa? -dijo de repente poniéndose serio

-Dijo que quería mi sangre... -dije cohibida. No quería empezar a recordar los eventos traumáticos que sucedieron esa misma mañana

-¿Y por qué no la cogió directamente? Ese cabrón derramó mucha sangre tuya... -dijo de repente cabreado. Apoye una mano en su hombro, llamando su atención, para darle una pequeña sonrisa tranquilizadora

-Dijo que debía extraerla y entregársela yo -dije confusa. Aún no entendía el por qué de esa extraña petición...

-Entonces tu sangre debe de ser para una especie de hechizo o ritual... -dijo pensativo

En ese momento, note como algo rozaba mi mano. Mire que era lo que me había tocado pero no vi nada a mi alrededor. 

-Cameron -dije interrumpiendo sus pensamientos con preocupación-, algo acaba de rozar mi mano

-¿Oyes voces? -pregunto calmado. Me concentré en escuchar todo lo que pasaba a mi alrededor y note un pequeño murmuro de voces ininteligible

-Sí... ¿Qué son?

-Estas volviendo a la consciencia. Las voces deben de ser las enfermeras o algún doctor -dijo dándome una sonrisa tranquilizadora

-¿Estarás bien? -pregunte un poco preocupada mientras era consciente de que mi cuerpo cada vez se ponía más y más trasparente, como si me desvaneciera en el aire

-Nos veremos pronto, amor -escuche a lo lejos mientras me sumergía en la absoluta oscuridad para luego despertar en una habitación de hospital.

***

¡¡Muy buenas!! ¿Qué tal os va? Espero que hayáis disfrutado del capítulo :D
Que conste que he subido lo más pronto posible un nuevo capítulo jajaja





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