domingo, 5 de octubre de 2014

Capítulo 6 (Parte 1) de Noctámbulos

¡¡Hola!! Bueno he hecho pequeños cambios en el capítulo anterior (más concretamente en la conversación de Brooke y Cameron en la cafetería). No son grandes cambios pero por si acaso deberíais de echar un vistazo a la parte final del capítulo 5

***
Cameron

Habían pasado dos días desde que Brooke y yo habíamos hablado, y todavía no sabía nada de ella. Yo esperaba cada mañana a que el coche de su amiga llegase y ella se bajara, pero eso no había sucedido aún.

La mañana del tercer día desde que no veía a Brooke, yo estaba sentado en el capó de mi coche cuando una moto particularmente familiar apareció en el aparcamiento del instituto. 
Todos los estudiantes se quedaron mirando al recién llegado con sorpresa mientras yo aparte la mirada y observe la puerta de entrada, esperando a que ella apareciese en cualquier momento. Necesitaba hablar con ella, saber si aceptaría el trato que le había propuesto.
-¿Por qué la gente nos mira con tanta curiosidad? - dijo Roger interrumpiendo mis pensamientos mientras se bajaba de la moto y se sentaba junto a mí. Yo seguía con la vista clavada en la entrada, esperando.
-No lo pueden evitar. Soy irresistible. - dije bromeando mientras elevaba lentamente las comisuras de mis labios - Los chicos me envidian y las chicas se mueren por mis huesos. Es inevitable...
Roger hecho hacia atrás la cabeza, riéndose con una sonora carcajada - Sí, claro. Será eso lo que les tiene tan fascinados - dijo con sarcasmo  Rápidamente cambio de tema - ¿Has sabido algo de la chica?
-Nada. ¿Tú?
-He estado vigilando su casa y parece que ella está enferma, por lo que no ha salido
-¿Enferma? ¿Dos días? - dije apartando la mirada de la entrada enfocándome únicamente en él
-Tal vez tenga la gripe... - dijo encogiéndose de hombros
-Ella estaba perfectamente hace dos días
-De todas formas no creo que haya sido buena idea contarle todo lo de August y lo de tu padre...
-Ella necesitaba saber lo de August. Nosotros necesitábamos que ella lo supiese
-Pero podrías haberte ahorrado lo de tu padre...
-Si no se lo hubiese contado, ella no confiaría en mí

-Y ahora que lo sabe confía aún menos en ti - dijo soltando un resoplido - ¿En qué estabas pensando de todas formas?

-No lo sé. Realmente no lo sé - dije apartando de nuevo la mirada, suspirando, y mirando al horizonte sin concentrarme en ningún punto en concreto.

Sabía que había sido un error contárselo y no necesitaba que nadie, y mucho menos Roger, me soltara un sermón al respecto

-¿Has averiguado algo de August? - dije cambiando de tema

Aunque no estuviera mirando a Roger o leyendo sus pensamientos, sabía que en este mismo instante me miraba con desaprobación mientras pensaba que no tenía remedio.

Roger decidió dejar el tema de Brooke a un lado y se concentró únicamente en August - Sí, la verdad en que han estado pasando cosas un tanto extrañas

-¿Cómo qué?

-Hay demonios, por todas partes, vigilando el almacén de August a las afueras de Manhattan

-August siempre ha tenido demonios trabajando para él. No es nada nuevo

-No son solo unos cuantos demonios los que vigilan el lugar, sino docenas de ellos. Hay por lo menos el triple

Le mire con sorpresa. ¿El triple? ¿Para qué quería tantos demonios para vigilar únicamente un viejo almacén abandonado?

-¿Y sabes, por casualidad, para qué vigilan todos eso demonios el almacén? - dije con ganas de saber más, olvidándome por completo del timbre que indicaba que las clases estaban a punto de comenzar y olvidándome de Brooke

-Sí. Están intentando ocultar algo

-¿El qué?

-Brujas

-¿Brujas? - dije sorprendido. ¿Para qué coño necesitaba brujas?
-Y no solo una ni dos sino treinta brujas encerradas en el almacén, aproximadamente- August nunca ha acudido por ayuda a las brujas. Ni siquiera cuando le robo el puesto a Frederick. En todas las ciudades importantes, siempre hay algún líder que controla a los malditos, brujas y demonios que habitan en dicha ciudad. Hace más de treinta años, Frederick era el líder de todo Manhattan hasta que August le mató y se quedó con el puesto - Odia a todas las brujas, tanto oscuras como blancas - termine diciendo
-Mira, no sé para qué quiere a las brujas pero lo que sí sé es que si necesita toda esa magia es para hacer algo sumamente importante...
-Y poderoso... - dije terminando la frase por él

-Y me da la pequeña sensación de que nuestra querida amiga, cuyo nombre empieza por "Broo-" y termina por"-ke", está relacionada con todo este asunto

-Sí... A mí también me da esa pequeña impresión - dije pensativo. Necesitaba hablar con ella. Urgentemente - Iré a verla ahora mismo. Necesito saber si está de nuestro lado

-¿Quieres que te acompañe? - preguntó Roger colocándose el  casco de la moto mientras que yo me dirigía dentro de mi coche

-Haz lo que quieras –dije encogiéndome de hombros-. Creo que es mejor que vaya solo. Ella te tiene miedo y no confía ni en ti ni en mi por lo que si vamos los dos podría asustarse y salir corriendo

-Tienes razón, pero iré de todas formas. 
-Bien - dije ya dentro del coche con la ventanilla bajada – Pero no entres a la casa, quédate fuera de su vista- y, tras decir eso, arranque el coche antes de que Roger me pudiese contestar y salí del aparcamiento

Conducía con bastante velocidad mientras que me dirigía a casa de Brooke. Supuse que estaría sola ya que su madre y el novio de esta estaban trabajando. Empecé a pensar en lo que debería decirle para tranquilizarla y que no entrara en pánico al verme pero no se me había ocurrido nada por el momento. Pensé que era mejor dejar de lado las bromas y el sarcasmo para no enfadarla o irritarla

Quince minutos después aparqué el coche frente a su casa. “Debería haberla llamado antes de venir” pensé para mí mismo. Luego caí en la cuenta de que no tenía su número de teléfono. 
Solté una maldición en voz alta.

Empecé a entrar en pánico. ¿Y si decidía que no aceptaba el trato? Entonces no podría chantajear a August y tampoco podría matarlo  Esta sería mi única oportunidad para hacerlo. Tenía que pensar en algo rápidamente para hacer que ella confiase en mi
Después de estar al menos diez minutos pensando en algo para convencerla, decidí que sería mejor improvisar

Bajé del coche y observe la fachada de su casa. Su casa estaba situada en Windson Terrace, un barrio que se situaba bajo las sombras de Park Slopee. El barrio tenía un carácter tradicional irlandés, italiano e hispano y era tranquilo. La casa era unifamiliar, de dos plantas, con un amplio jardín delantero y trasero. Solo había entrado una vez a casa de Brooke, cuando estaba trabajando para August y yo la espiaba. Al entrar a la casa había un pequeño hall. En frente de la puerta de entrada había un pequeño armario donde, suponía, que se guardaban los abrigos, paraguas y zapatos, y a la derecha, pegada a la pared, se encontraba la escalera que conducía al segundo piso. En la pared izquierda, al lado de la puerta de entrada, había una puerta de madera clara que hacía juego con el suelo, que también era de madera clara. Esa puerta conducía a un salón que a su vez conectaba con una cocina y con la entrada al patio trasero. Debajo de las escaleras había una pequeña puerta que conducía a una habitación de un metro y medio de alto y metro y medio de ancho donde había un montón de cajas. En la segunda planta, frente a las escaleras, había dos puertas. Una de ellas era el baño, a la derecha, y las otra el cuarto de invitados, a la izquierda. Por la izquierda se extendía el pasillo con el resto de las habitaciones. Al lado del cuarto de invitados estaba la habitación de Brooke. Enfrente de la habitación de Brooke había otro cuarto de invitados más y al fondo estaba la habitación de su madre. La casa parecía pequeña por fuera pero, una vez que entrabas dentro parecía mucho más grande.

Deje mis pensamientos a un lado y subí las escaleras que dirigían a un amplio porche. Iba a llamar al timbre cuando me percaté de que la puerta de entrada estaba ligeramente abierta.

Saqué mi athame de inmediato mientras abría silenciosamente la puerta. Eche un vistazo atrás, mirando a Roger mientras le hacía un gesto para que dejase su mente despejada y así poder adentrarme en sus pensamientos. “Quédate aquí vigilando mientras yo entro. Algo no va bien” le dije a través de mi mente a Roger. Él asintió y me contesto formulando el mensaje en su mente para que yo lo escuchase “Si necesitas que entre, avísame”. Entré cerrando la puerta tras de mi intentando hacer el menor ruido posible. Me paré a escuchar algún sonido proveniente de algún punto de la casa pero no escuche nada, entonces observé detenidamente. La mitad de la barandilla de madera de las escaleras estaba rota, esparcida en el suelo en pequeños trozos de madera. Un jarrón se había caído por lo que el suelo estaba también lleno de pequeños trozos de cristal. La puerta que conducía al salón rota por la mitad. 
Me acerqué en silencio a la barandilla rota del suelo que estaba cubierta de sangre. Seguí con la mirada los resto de sangre. Era como si alguien se hubiese arrastrado desde ese lugar hasta las escaleras. 

Intente concentrarme en las energías que percibía en el ambiente. Sentí a Brooke en alguna parte de la casa, asustada ya que podía meterme en sus pensamientos sin ningún esfuerzo. También sentí otra energía. La de un maldito. De repente, escuche como un objeto caía al suelo y se rompía. Unos paso que corrían por el pasillo. Una puerta abriéndose y cerrándose. 
Otra puerta. Pasos. Una voz.

-Vamos, pequeña, sé que estás ahí. Puedo escuchar tu respiración. Puedo sentirte... - dijo la voz de alguien que no podía identificar pero que sin embargo me resultaba familiar. De pronto, escuché como el maldito daba patadas a una puerta, haciendo que esta crujiese, intentando abrirla - ¡SAL DE AHÍ, PEQUEÑA IDIOTA! - gritó enfurecido

Escuche como una de las puertas se abría lentamente, sin apenas hacer ruido, por lo que el caído no lo escucho. Decidí esconderme tras la puerta rota del salón.

Me asomé lo suficiente como para ver como Brooke salía del cuarto de baño mientras que el caído seguía chillando y dando golpes a la puerta. Brooke se movió despacio, de puntillas, para no hacer ruido y con una leve cojera en la pierna izquierda. Yo rezaba para que el gilipollas siguiera haciendo ruido y que no se percatase de que ella estaba a tan solo unos metros de él. Cuando ella estaba a un paso de llegar a las escaleras, el suelo crujió ruidosamente bajo los pies de ella haciendo que los ruidos, provenientes del maldito, cesaran  Ella se quedó quieta, como una estatua, con cara de terror al pensar que la había pillado. Ella cerró los ojos haciendo que una pequeña lágrima cayese de su ojo derecho, escurriéndose por su mejilla. Justo en ese momento, el maldito apareció detrás de ella y la empujo por las escaleras, haciendo que cayera rodando hasta llegar a los pies de las mismas, a solo un paso de donde yo me encontraba. Pude verla allí, tirada en el suelo bocabajo  con los ojos cerrados. Tan vulnerable e indefensa. La rabia me hirvió por dentro. Deseaba arrancarle al estúpido gilipollas cada apéndice de su cuerpo y hacérselo comer. 
De pronto, ella abrió los ojos y me miró. Primero, me miro con sorpresa, luego con confusión pero pronto se reflejó alivio en su rostro. Le dedique una sonrisa tranquilizadora y me lleve el dedo índice a los labios indicando que se mantuviese callada. Ella asintió levemente y las lágrimas surcaron su bello rostro magullado y salpicado de sangre.

-Ayúdame... - susurro tan bajo que apenas pude entender lo que estaba diciendo.

Intente enviarle mensajes tranquilizadores a través de la mente, decirle que todo saldría bien pero me vi interrumpido cuando el caído la levantó del suelo cogiéndola por el pelo, haciendo que ella soltase un grito de sorpresa y de dolor. La arrastró hasta la pared que estaba frente a mí mientras ella se retorcía intentando zafarse de él, sin éxito. Cuando el ángel caído la tuvo con la espalda pegada a la pared, la cogió del cuello. Ella intento liberarse de su agarre de nuevo pero no lo consiguió.

-Yo no quería que esto fuese así. Si hubieras sido más participativa tal vez hubieras salido ilesa, pero eres muy testaruda - dijo él y, por el tono de su voz, pude adivinar que estaba sonriendo. 
No lo pude aguantar más. Salí de mi "escondite" a toda velocidad y me situé tras él, poniendo el cuchillo sobre su garganta.

-Suéltala ahora si no quieres que te arranque la cabeza - dije lleno de rabia e intentando controlar cada parte de mi ser para no matarlo en ese mismo instante

Giro la cabeza y pude ver su perfil finalmente. Era uno de los hombres de August al que había visto en una o dos ocasiones. Su nombre creo que era Tom pero eso ahora no importaba

-Como desees - dijo y, antes de que me diese tiempo a parpadear, salió de mi agarre y arrojo a Brooke hacia la puerta del salón rota con tal fuerza que hizo que esta se rompiese por completo

Cogí por el cuello al caído violentamente y lo arroje a las escaleras. Mientras envie un mensaje a Roger diciendo que se preparase para entrar.

-August no se alegrará mucho de saber que le has traicionado por segunda vez. Será un placer para mí matarte y llevar tus ojos a August como trofeo - dijo el caído escupiendo sangre a la alfombra que cubría las escaleras con esa espantosa sonrisa sarcástica que ya odiaba

-No hace falta que se lo digas, ya me encargo yo de hacerle saber que soy un traidor cuando le envíe tu cabeza como recuerdo - dije lanzándole una mirada envenenada de odio. Sabía que debería haberle interrogado, averiguar por qué estaba aquí, pero entonces oí a Brooke respirar pesadamente y, cegado por la rabia, le arranqué la cabeza, sin miramientos

Su cuerpo cayó al suelo en un golpe sordo mientras que la cabeza estaba sujeta en mi mano.

Deje la cabeza en un escalón, al lado del cuerpo sin vida del ángel caído, y me dirigí a toda prisa hacia Brooke. Ella estaba bocabajo  tumbada en el suelo, sin moverse. La puse de espaldas con cuidado y la acuné contra mi pecho, intentando despertarla

-Brooke... Despierta, por favor. Brooke, ¿me oyes?

No hubo respuesta

Saqué mi móvil y llamé a una ambulancia. Cuando termine de hablar, Roger ya estaba recogiendo el cuerpo del maldito

-Asegúrate de que nadie me vea salir con un cuerpo - preguntó Roger mirando a Brooke con preocupación
-Ya está cubierto. Me asegure de que nadie nos recordará cuando vi que la puerta estaba medio abierta

-Bien. Me voy entonces

Intenté despertarla de nuevo

-Brooke, por todos los ángeles, despiértate. Por favor 

Y como si los ángeles hubiesen escuchado mis plegarias, ella abrió lentamente los ojos

Ella se quejó por el dolor y abrió los labios para decir algo pero yo la interrumpí: - ¿Qué te duele? ¿Te has dado algún golpe en la cabeza? ¿Recuerdas lo que ha pasado?

Ella lentamente elevó la mano y la puso en mi mejilla, acariciándome suavemente, y yo de inmediato me callé

-Cameron, cállate - dijo con voz ronca y áspera - En serio... me pones dolor... de cabeza - dijo mientras me mostraba una sonrisa cansada, haciendo que aquellas palabras tan duras sonasen dulces en sus labios

-Nunca me he alegrado tanto de que me mandases callar hasta ahora - dije sonriendo - En serio, eres la primera chica que me manda callar con tanta sensualidad en una situación como este - bromeé, esperando que me dedicara otra de sus maravillosas sonrisas. Y lo conseguí

-Pues... si no llamas a una ambulancia ahora mismo... - dijo hablando con dificultad - ... creo que esta será la primera y última vez que me oigas decirte que te calles

-No te preocupes, ya están es camino - dije borrando mi cara de felicidad y reemplazándola por la preocupación. Rápidamente me puse a trabajar en su mente, haciendo que cualquier daño cerebral fuera reparado.

-¿Qué ha... pasado con el... ángel caído? - dijo cada vez con mayor dificultad mientras que sus ojos se cerraban lentamente

-Ya me he encargado de eso. Roger se ha deshecho del cuerpo - dije mientras le apartaba con suavidad el pelo de la cara. Ella abrió de nuevo los ojos - No debes dormirte, ¿entiendes? No puedes

-Pero estoy... tan cansada. Y me duele todo el cuerpo, sobre... sobre todo la garganta y el costado

-Lo sé, pero es por tu bien, ¿vale? - dije mientras ella asentía débilmente. Una vez que se cerebro estaba reparado me puse a trabajar en su dolor haciendo que no sintiese ninguna molestia
Me miro sorprendida 
-Ya no siento dolor… ¿Qué has hecho? 
-He hecho que tu cerebro no registre ningún dolor o molestia pero eso no significa que este curada así que no te muevas
-Eso es… increíble –dijo alucinada

En ese momento, Roger apareció por la puerta

-Vale. Lo del cuerpo ya está resuelto - dijo sorprendido

-Quita esa alfombra de allí - dije señalando las escaleras con un movimiento de cabeza

-¿Cuál?

-La que está en las escaleras. Deshazte de ella. Está llena de sangre del maldito. 

-Vale. Luego iré al hospital

-Está bien pero lárgate de una vez - dije apartando la mirada de Roger y concentrándome nuevamente en Brooke

-Me alegro... de que estés aquí - dijo Brooke con los ojos cerrados

-Deberías haberme llamado

-No tenía tu... telé... fono

-Joder... - dije pensando en lo gilipollas que era al no haber intercambiado nuestros números de teléfono - Recuérdame que te lo de cuando los doctores te atiendan

-Vale... pero creo que... necesitaré otro móvil... El mío esta ro... to - dijo mientras su voz se desvanecía. Está cansada pero si la seguía controlando, su cerebro su cerebro acabaría colapsando. Los humanos (e incluso los medio-humanos como ella) eran muy sensibles a este tipo de control

-Si no te duermes antes de que llegue la ambulancia te compraré uno nuevo. El qué tú quieras

-Es... una ofer... ta interesante - dijo sonriendo débilmente, aún con los ojos cerrados. Yo le devolví la sonrisa aunque sabía que no podía verme - Difícil d...e rechazar

Se escuchó en ese momento el sonido de la ambulancia aproximándose. Roger ya se había ido y la alfombra y el cuerpo ya no estaban. Yo apenas note que se había ido

-Ya está aquí la ambulancia. Aguanta

-Me deb... es un móvil nuevo - dijo ella sumiéndose en la inconsciencia.

***
Siento mucho si ha sido muy corto pero en verdad no he tenido mucho tiempo para escribir el resto del capítulo pero espero que lo hayáis disfrutado ^^ ¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Por qué ese ángel caído ha atacado a Brooke? Deja tu comentario ;)

2 comentarios:

  1. ¡Hola, Mary! ^^

    Siento haber tardado tanto en pasarme, pero es que he estado estudiando (odiando a Platón, más bien -.-') y no he tenido tiempo.
    Eso sí, la espera ha merecido la pena. ¡Eso sí que es un capítulo que engancha! ^^ ^^ Definitivamente: adoro a Cameron *.*
    Iba avanzando y se me abrían mucho los ojos en plan: "¡¡¿por qué ese tío está a punto de matarla?!!" y luego era: "¡así me gusta: una buena paliza por asqueroso!" y después: "¡¡¡ohhh!! ^^ ^^".
    En serio: me ha encantado. Sólo tiene un defecto: se me ha pasado volando :( Espero el próximo capítulo con muchísimas ganas ^^
    Por cierto: Roger también es majete ^^
    ¡Un besazo y feliz jueves! :)

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    Respuestas
    1. Hola!! ^^
      Yo tampoco es que tenga mucho tiempo últimamente para hacer todo lo que me gustaría hacer... (¡¡¡MALDITOS EXAMENES Y DEBERES!!! -.-)
      Me alegro de que te haya gustado!! No te preocupes, en el próximo capítulo se descubrirá porque el ángel caído quería matar (o más bien torturar) a nuestra protagonista ;D
      ¡¡Un besazo y suerte con los exámenes!!

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