domingo, 21 de septiembre de 2014

Capítulo 5 (Parte 2) de Noctámbulos

Brooke

Una vez que me quede sola (bueno, no del todo) fui directa a mi habitación a despertar a Ben antes de que volviesen mi madre y Jack. Cuando llegué a mi habitación, Ben todavía estaba dormido y se había apoderado de todo el colchón. Me acerqué a la cama, sentándome en el borde, y antes de que llegase a tocar el hombro de Ben para despertarle, él ya me había cogido por la cintura y tumbado en la cama junto a él




-Buenos días, B. ¿Sabías que estas preciosa por la mañana? –dijo él con una sonrisa soñolienta
-Déjate de piropos y contéstame a algunas preguntas que quiero saber –conteste más seria de lo que pretendía
-¿Qué es esto, un interrogatorio? –dijo con una sonrisa burlona, divertido
-Algo así –dije encogiéndome de hombros- Ahora contesta a mis preguntas. ¿Por qué dejaste que Cameron fuese a buscarme en vez de ir tú si tan preocupado estabas por mí? ¿Y por qué te fuiste antes de que yo saliese del bar para comprobar si había salido ilesa?
-Has empezado fuerte, ¿no? –dijo poniéndose serio de repente- Me encantaría responder a esas dos preguntas pero no puedo
-¿Por qué? 
-Simplemente no puedo. Lo siente, Brooke, pero es algo que tú no entenderías
-Pruébame
-He dicho que no, Brooklyn. No insistas –dijo cabreado
-Vale. Tranquilo, no te enfades
-No estoy enfadado contigo. Estoy enfadado conmigo mismo, con Cameron y con toda esta situación en general… -dijo cansado mientras se apretaba el puente de la nariz (un gesto que, con los años, he aprendido que significaba que estaba frustrado) y cerraba los ojos
-Vale. No tienes por qué contestar a eso. Por ahora. Siguiente pregunta: ¿cómo conseguiste la llave?
-Sé que tienes una copia de la llave enterrada debajo de ese gnomo de jardín con cara de psicópata. 
-¿Cómo sabías eso?
-Cuando teníamos catorce años lo viste en una película y lo pusiste en práctica
-Era una pobre ilusa de joven, ¿verdad?
-Sí, lo eras –dijo por fin con una sonrisa burlona de vuelta a sus labios
-Vale. Mi última pregunta
-La espero con ansia
-¿Qué significa eso de que esperas que nunca descubra quien eres en realidad para que no te aparte de mi lado?
-¿Cuándo dije eso? –dijo con cara de confusión
-No finjas que no sabes de lo que hablo. Lo dijiste justo antes de que me quedase dormida anoche
Me miro. Un buen par de minutos que parecieron milenios. 
-No sé porque lo dije
-Sí, lo sabes –dije irritada
-No, en serio. No sé porque lo dije. Supongo que estaba cansado y no sabía lo que…
-¡No me cuentes cuentos, Ben! Tú y yo sabemos perfectamente lo que dijiste y los dos sabemos que tú me estas ocultando muchas cosas. Otra cosa es que no quieras decírmelo, ¡pero no me mientas! –dije medio gritando muy enfadada
-Vale, vale. Tienes razón. Sé porque dije eso y no te lo quiero contar. Fin. ¿Podemos cambiar de conversación, por favor?
-Sí, podemos. Te tienes que ir
-¿Por qué? –dije confundido y dolido
-Porque mi madre y Jack van a llegar dentro de una hora o dos como máximo y tú tienes que irte ahora
-Estas cabreada y me quieres echar
-Sí, eso también así que vete. Ya. No quiero hablar contigo en este momento
-Vale. Me iré –dijo levantándose de la cama
Observe como buscaba sus zapatillas, se las ponía y se ataba los cordones. Una vez estuvo listo para irse, se dirigió a la puerta pero antes se detuvo para mirarme. Rápidamente camino hacia mí me levanto de la cama y me abrazo. Después de unos minutos estando abrazados me susurro al oído
-No te enfades, ¿vale? No lo puedo soportar
-No puedo estar enfadado mucho tiempo contigo. Ya lo sabes. Solo tienes que esperar una hora o dos –susurre de vuelta sin poder evitar que una pequeña sonrisa se dibujase en mi rostro. Note como él también sonreía
-Esperare entonces –contesto y seguidamente me dio un beso en la mejilla y se marchó.
***
Ahora sí que estaba sola por fin y lo primero en lo que pensé fue en una sola cosa: Cameron. Necesitaba información. Tenía que saber la verdad. Bajé apresuradamente a la cocina para coger mi móvil. Cuando lo sostuve en la mano, me quede mirando la pantalla pensativa. ¿Que se suponía que debía decirle? ¿Y si él no estaba dispuesto a proporcionarme todas las respuestas a mis preguntas? ¿Y si de repente decidía cambiar de opinión y me mataba? Entonces, decidí que simplemente se me iría ocurriendo lo que decirle sobre la marcha. ¿Qué podía perder? “La vida. Por ejemplo” dijo mi irritante voz interior. Desbloquee mi teléfono y busque en la agenda su número de teléfono sin éxito, hasta que caí en la cuenta de algo. Yo era idiota... simplemente idiota. No tenía su número de teléfono. Pero, ¿cómo se suponía que lo debería de tener? Él y yo apenas habíamos intercambiado más de una frase hasta este viernes. Idiota... simplemente idiota. Tendría que esperar hasta mañana para hablar con él. Mejor, así pensaría más detenidamente que decirle sin que acabase conmigo o sin que esquivase mis preguntas.

Media hora después, llego mi madre riéndose junto con Jack. Baje corriendo las escaleras para encontrarme con ellos en la puerta. 

-Madre mía... un mes fuera y ya estas hecha una mujer - dijo Jack bromeando mientras me abrazaba. En todo este tiempo, él no había cambiado nada. Su abundante cabello castaño claro estaba peinado como siempre y sus ojos verdes seguían siendo tan amigables como recordaba. Le había echado de menos

-Tonto... Te he echado de menos. La casa parecía vacía si tu no estabas revoloteando por aquí para decirme que hacer - dije sonriendo mientras bajaba las escaleras y le abrazaba

-Yo también te he echado de menos... a las dos - dijo mirándonos a mi madre y a mí con ternura

-Bueno, basta de sentimentalismos - dijo mi madre interrumpiéndonos - Tenemos que subir las maletas, deshacer el equipaje y luego nos llevaras a un buen restaurante para invitarnos a comer - dijo mi madre señalando intimidatoriamente a Jack con el dedo

-A sus órdenes mi Capitán - dijo Jack poniéndose erguido, haciendo el saludo militar. Cogió las maletas y subió hasta el dormitorio de mi madre. Yo lo único que hice fue echarme a reír. En menos de 48 horas mi vida se había convertido en un gran desastre por lo que necesitaba estos pequeños momentos de diversión y normalidad.

***
Por fin había llegado el lunes. El domingo se me había hecho eterno. En cuanto llegué al instituto busqué con la mirada a Cameron, pero no lo encontré. 

-¿A quién se supone que estás buscando? - dijo Annia apareciendo de la nada delante mía 

-¿Qué? - dije confundida. Me había pillado

-¿Qué de qué? ¿A quién buscas con tanto interés? - dijo poniendo los brazos en jarra con una mirada que podría cortar vidrio

-A nadie... ¿Por qué debería estar buscando a alguien?

-No sé... dímelo tú

-No sé de qué me estás hablando así que, por favor, quítate de en medio para que pueda acceder a mi taquilla

-Estas rara... Llevas así desde el sábado. ¿Qué narices te pasa? - dijo con un tono entre molesto y preocupado - Y, por favor, no vuelvas a mentir

-¿Sabes que la gente nos está mirando, esperando que nos peleemos o algo por el estilo? - dije irritada con la intención de que se apartase y me dejase de preguntar de una vez

-¿Me ves cara de que me importe lo que piensa de mi la gente? - dijo devolviéndose una mirada de enfado

-Por favor, decidme que no vais a montar un numerito delante de todo el mundo en el pasillo... - dijo Ben apareciendo de repente a mi lado

-Solo intento ayudarte, Brooke - dijo Annia cambiando su expresión de enfado a su expresión de preocupación

-No necesito tu ayuda porque no me pasa nada - dije cansada. Decidí que lo mejor era contarle la verdad. Bueno, tal vez una parte de la verdad... - Simplemente estaba buscando a Cameron para agradecerle lo que hizo el viernes - dije con el tono más sincero que puede pronunciar
Ben puso los ojos en blanco claramente irritado.

-Hummm... vale... - dijo confundida y, al parecer, un poco arrepentida

Annia se apartó por fin y pude dirigirme a mi taquilla. En ocasiones, Annia era terriblemente molesta.

Me dispuse a sacar unos libros y a meter otros en la taquilla cuando capte un movimiento por el rabillo del ojo y sentí una extraña energía que, en un principio, me hizo sentir enferma pero esa sensación disminuyo al instante y fue reemplazada por una sensación de... ¿alivio? No sabría cómo definirlo... Más bien era vomitivo pero con algo de alivio. Dios, ya no sabía ni como explicarme…

Me di la vuelta buscando con la mirada, de nuevo, a Cameron. Unos cuantos segundos después lo divise al final del pasillo, hablando con una chica. 
La chica, Charlotte, era guapa, rubia con ojos azules y alta, o lo que es lo mismo, la típica delegada de clase guapa, estúpida (no académicamente pero si en su tiempo libre) y, como no, popular que podrías encontrar en cualquier instituto. Cerré de inmediato la taquilla y me dirigí hacia ellos, pero a mitad del pasillo empecé a dudar. ¿Debería interrumpirles? Tal vez estuvieran hablando de algo importante, ¿no? Eche una ojeada hacia ellos. Se estaban riendo y ella le estaba pasando una mano por su brazo, claramente coqueteando con él. ¡Que se jodieran! Iría allí y les interrumpiría. Cualquier cosa que estuvieran haciendo era menos importante que lo que necesitaba hablar con él. Retome la marcha, parándome justo detrás de Cameron. 

-Perdona - dije mientras le daba unos golpecitos en el hombro a Cameron para llamar su atención - Necesitamos hablar

-Dios, tienes el don de la inoportunidad. - dijo Cameron mientras se volvía hacia mí con aspecto irritado - ¿No podrías esperar un minuto?

-No, necesitamos hablar ahora, no dentro de un minuto

-¿Celosa, Brooklyn? Deberías buscarte tus propios ligues y no robar el de las demás - dijo Charlotte con aire de suficiencia y con una mirada de zorra-desafiante. La mire y me acerque a ella pasando de largo a Cameron. Pensaba que Charlotte no podría ser más estúpida pero ya veía que me equivocaba

-¿Celosa yo? ¿De qué? ¿De tus dientes torcidos o de tu pelo teñido? - dije en tono neutral, indiferente y con una mirada burlona. Ella tenía una cara de indignación que no tenía precio. - ¿Por qué no te vas y te retocas los 20 kilos de maquillaje que llevas? -me miro con una cara de odio que podría provocar a cualquier chica un ataque de pánico, pero a mí no me afectaba

-No sabes con quien te metes -amenazo Charlotte

-Lárgate - dije indiferente

Ella se dio media vuelta y se marchó apresuradamente maldiciéndome por lo bajo. Me di media vuelta para encontrarme de frente con Cameron. Él me miraba con una sonrisa burlona dibujada en el rostro, apoyado contra las taquillas con los brazos cruzados sobre el pecho, a unos cuantos metros de mí y con una expresión indescifrable.

-Un minuto más y pensé que tendría que llamar a una ambulancia para que recogiesen tus restos descuartizados hechos por obra y gracia de nuestra querida Charlotte. - dijo Cameron acercándose a mi

-Necesito que me expliques lo que paso el viernes - dije ignorando su comentario - Necesito respuestas

-No hay nada que explicar - dijo con cara seria

-¡Oh, venga ya! ¡No me vengas con el típico comentario de "no pasó nada Brooke, son solo imaginaciones tuyas debido al estrés post-traumático producido por una experiencia cercana a la muerte" - dije intentando imitar su voz, sin éxito

-¡Vaya! Has visto demasiadas películas de adolescentes sobrenaturales y cosas así - dijo el volviendo a poner esa sexy sonrisa suya - No yo he dicho que no pasase nada, simplemente he dicho que no hay nada que explicar sobre eso

-El viernes estabas dispuesto a explicarme todo. ¿Por qué ahora no?

-Como tu bien has dicho, intente explicártelo pero no quisiste escucharme y lo entiendo, estabas demasiado "traumatizada" y no serías capaz de digerir tanto información sin sufrir un colapso mental o un ataque de pánico, pero perdiste tu oportunidad. Si ya has terminado, me gustaría irme a mi clase de Álgebra - dijo mientras se daba la vuelta y se encaminaba por el pasillo

-¡Espera! - dije corriendo tras él, sujetándole el brazo para que se parase - Por favor, necesito respuestas - le mire con cara suplicante

-¿Sabes? Hay un dicho que me gusta mucho aunque sea un tópico ¿Sabes cuál es? - dijo volviéndose, con expresión seria y mirándome con una mirada peligrosa haciendo que me encogiese de miedo - "La curiosidad mato al gato"

-Creo que si me quisieras matar ya lo habrías hecho - dije intentando adoptar una postura indiferente aunque sin mucho éxito

-¿Preferirías que, en vez de salvarte y dejarte viva el viernes, te hubiera matado? - dijo cabreado e incrédulo - Podemos solucionarlo en este momento. Podría matarte en un abrir y cerrar de ojos. Ni siquiera te enterarías - dijo mientras que se acercaba a mí peligrosamente y yo me encogía aún más de miedo

-Sé que no quieres matarme - dije más para mí misma que para el - Por favor, no te cuesta nada...

-¿No puedes, simplemente, dejarlo estar? ¿Por qué quieres complicar aún más las cosas?

-Por favor...

-Dios... Me voy a arrepentir de esto - dijo apartando la mirada, frotándose los ojos con el dorso de la mano cansado - Vale, cuando terminen las clases te llevare a tu casa, así podremos hablar sobre ello por el camino - y antes de que pudiese contestarle o, al menos, darle las gracias se marchó.
***
Parecía que el tiempo se hubiese congelado. Se me estaba haciendo eterna la espera. ¡Vamos! Solo faltaban 5 minutos para salir, ¿no podría la señora Ferrell dejarnos salir un poco antes? Estaba tan nerviosa que no podía dejar de golpear el bolígrafo contra la mesa. 

-¿Quieres estarte quieta? ¡Por el amor de Dios! Vas a hacerle un agujero a la mesa - susurro mi compañera de Español, Megan. 

Me disculpe con Meghan y deje el bolígrafo a un lado. Tan solo quedaba un minuto para que la clase por fin terminara. Estaba tan ansiosa de hablar con Cameron para que por fin se aclarasen todas las preguntas que tenía en mente...

3... 2... 1... Y por fin sonó la campana que indicaba el final de las clases. Recogí mis cosas a la velocidad del rayo y me apresure hacia la puerta. Cuando llegue a la salida del instituto busque con la mirada a Cameron o a su precioso coche todo-terreno negro. Tarde unos cuantos segundos en darme cuenta de que Cameron estaba al final del aparcamiento, sentado en el capo de su coche, esperándome. Me apresure para ir hacia el pero alguien me sujeto del brazo antes de que apenas pudiese dar dos pasos.

-¿A dónde crees que vas? - dijo Annia incrédula mientras que yo me giraba para poder enfrentarla - Me ha dicho Ben que hoy no irías con nosotros porque te llevaría a casa ese tal Cameron

-Sí... Él me llevara a casa hoy, ¿cuál es el problema?

-El problema es que crees que porque él te salvo la vida el viernes él no es peligroso o una mala influencia para ti pero te equivocas, él no es bueno y lo sabes - dijo con expresión seria - Ya has visto como trata a las chicas del instituto. Parecen marionetas que él maneja a su antojo. Además, he oído rumores de que está metido en una mafia o en una secta o algo así, no me acuerdo bien. En todo caso, debes alejarte de él

-Annia, sé que él es mala influencia para mí y también sé que es peligroso créeme, lo sé de primera mano, pero se lo que hago. Confía en mí.

-Confío en ti, el problema es que no confío en él - dijo mientras dirigía una mirada hacia el lugar donde estaba Cameron. El, como si supiera que estábamos hablando de él, nos devolvió la mirada y nos saludó con una sonrisa burlona en su rostro - Por favor, ve allí y suéltale alguna excusa y vente con nosotros

-No puedo, tengo que aclarar algunos asuntos de clase y...

-¿Qué asuntos de clase? - dijo Annia interrumpiéndome

-Y, además, fui yo la que quería hablar con él en primer lugar - continué diciendo. Annia me dio una mirada de sospecha - Annia, cada día te pareces más a mi madre, ¿lo sabias?

-¿¡Que!? Pero... - empezó diciendo pero, antes de que pudiera continuar, me fui corriendo dejándola con la frase a medias.

-A tu amiga no le hace mucha gracia que te vengas conmigo, ¿verdad? - dijo cuando llegue y me puse frente a él. Tenía una mirada divertida y una sonrisa burlona - Deberías haberla hecho caso

-¿Cómo sabes que estábamos hablando sobre eso? - dije incrédula

-Todo a su tiempo. Además, no hay que ser adivino para saber interpretar una mirada de odio como me la que me ha lanzado tu amiga hace un minuto.

Le mire de manera sospechosa. No sabía si se estaba burlando de mi o si intentaba evitar el tema. Me subí al coche y espere a que él también se instalase en el asiento del conductor. Mientras que me abrochaba el cinturón de seguridad me pregunte si debería fiarme de él. Tal vez era una paranoica pero más vale prevenir que curar...

- Me vas a llevar a casa, ¿no? -dije mientras el arrancaba el coche y se dirigía a toda velocidad hacia la salida, justo en la dirección opuesta a la de mi casa - Espera... sabes dónde está mi casa... ¿Por qué vas en dirección contraria? ¿A dónde vamos?- le mire con sospecha y un poco de miedo

-Sí, te llevare a tu casa pero antes haremos una pequeña parada - dijo el en absoluta calma

-Espera, ¿qué? ¿Qué parada? ¿A dónde me llevas? - dije volviéndome hacia el realmente asustada. Tal vez había cambiado de opinión y me quería llevar a un descampado para poder matarme y luego arrojaría mi cuerpo por un barranco o lo enterraría en medio del bosque. Dios... yo no estoy preparada para morir ahora. Soy demasiado joven... - Bájame del coche, AHORA.

-Tranquilízate. Tan solo vamos a parar en una cafetería del centro para que podemos hablar, porque no creo que de aquí a tu casa tengas tiempo de formular todas las preguntas que tienes en mente. - dijo dándome esa sonrisa tan sexy y que me sacaba de quicio - Y no te preocupes, no voy a matarte en un descampado y a arrojar tu cuerpo por un barranco o a enterrarte en el bosque. Si de verdad quisiera matarte ya lo habría hecho, ¿no? Al menos eso es lo que tú has dicho esta mañana.

-¿Cómo sabes que estaba pensando eso? - dije más molesta que otra cosa

-Paciencia... Las preguntas para más tarde

Le mire fijamente una vez más antes de apartar la mirada con enojo.

El trayecto en coche fue envuelto en un incómodo silencio que ni él ni yo estábamos dispuestos a romper. Mi mente vagaba de un lado a otro, inquieta, pensando que, tal vez, esto no haya sido tan buena idea como pensaba que sería en un principio. No puedes echarte atrás, ¡no seas una cobarde! gritó mi mente en un intento de que no me acobardase. Yo normalmente no era así, no me ponía a temblar de miedo con cualquier obstáculo, por muy grande que fuera, que se me presentase. Pero aquí, al lado de una peligrosa criatura que podría, y cito textualmente, matarme en un abrir y cerrar de ojos, me sentía no solo intimidada e insignificante, sino asustada, mas asustada de lo que nunca me había sentido.
Después de quince minutos eternos, finalmente llegamos a una pequeña cafetería situada en el centro de la ciudad, a penas visible entre la gran cantidad de tiendas y gente que la rodeaban. En cuanto Cameron aparco en el abandonado aparcamiento de la cafetería, yo salí del coche apresuradamente. Mientras el salía del coche y nos encaminábamos hacia el interior de la cafetería, le envié un mensaje a Jack informándole de que llegaría a casa un poco mas tarde de lo normal. Su respuesta no se hizo esperar:
-Como que un poco más tarde? A dónde has ido?

Mierda. Debería haberle avisado antes. Ahora estaba preocupado y no tardaría en venir a buscarme o, peor aún, avisaría a mama. Le respondí, rezando para que no hiciera un mundo de un grano de arena:

-Tranquilo. Estoy con un compañero del instituto haciendo un trabajo para la clase de literatura =) Estoy en una cafetería en el centro que se llama CoffeeWorld

-OK. Quieres que te recoja cuando terminéis? Un beso - respondió al segundo

-Te mandare un mensaje si tienes que venir a recogerme. Besos =)

-Ya has terminado de informar a tu novio de que te encuentras sana y salva a mi lado - dijo Cameron deslizándose en el asiento de una mesa vacía situada en el fondo de la cafetería. 
Tenía esa condenada sonrisa torcida tan sexy que haría a un millón de chicas suspirar pero que a mi sacaba de mis casillas.

-¿Qué novio? - respondí tomando el asiento frente a el

-El rubio ese con quien te sientas a la hora del almuerzo - dijo tomando el menú de la mesa decidiendo lo que iba a pedir

-¿Ben? ¿Mi novio? ¿Cómo se te ha ocurrido semejante estupidez?

-Se os ve muy cercanos

-Somos amigos. - aclare aun sabiendo que no necesitaba darle explicaciones - Además no era el quien me mandaba los mensajes sino el novio de mi madre. Le estaba diciendo que llegaría más tarde a casa

-No me interesa a quien mandas los mensajes - dijo levantando finalmente la vista del menú

-Si no te interesa, ¿para qué preguntas? - pregunte un poco frustrada

-Yo no te lo he preguntado, simplemente he hecho un comentario - respondió dándome una sonrisa de suficiencia

-Creía que eras idiota pero superaste mis expectativas - dije dándole una mirada envenenada

-¡Vaya! Es lo más bonito que me han dicho nunca - dijo fingiendo sentirse elogiado

Una camarera se acercó a nuestra mesa interrumpiendo nuestra increíblemente desagradable conversación:

-Buenas tardas y bienvenidos al CoffeeWorld. ¿Que desean tomar? - dijo la camarera con una radiante sonrisa, demasiado falsa para mi gusto.

-Dos batidos de chocolate con nata por encima y dos trozos esa tarta de chocolate del mostrador - dijo con una sonrisa radiante haciendo que la camarera se pusiese roja como un tomate y soltara una risita tonta

-Ahora mismo se lo traigo

Mire a Cameron acusadoramente. El disfrutaba viendo a las chicas caer rendidas a sus pies, adorándole, para poder manejarlas a su antojo

-No me has preguntado que quería tomar o si acaso tenía hambre. Ni siquiera sabes si me gusta el chocolate

-¿Tienes hambre? ¿Qué quieres tomar? - pregunto con una mirada inocente y una sonrisa burlona

-No tengo hambre y no quiero tomar nada - dije con una sonrisa burlona, esperando que se molestase

-Mejor. Además, ¿quién ha dicho que lo que he pedido lo fuera a compartir contigo? - dijo medio burlándose de mí. Abrí la boca, indignada, controlando cada parte de mi misma para no pegarle un puñetazo

-Pero como puedes ser que seas tan idio... - empecé a decir gritando

-Vale, vale, tranquila. Era una broma - dijo riéndose y levantando las manos en señal de rendición - Oye, si no quieres la tarta me la comeré yo pero al menos toma el batido. Son los mejores batidos de la ciudad y, además, yo invito.

En ese momento apareció la camarera dejando la comida sobre la mesa y mostrándome una enorme (y falsa) sonrisa mientras que a él le hacía ojitos y se mordía el labio antes de marcharse.

-Bueno, aquí me tienes - dijo Cameron comiendo un pedazo de su tarta sin mirarme a los ojos - Soy todo tuyo - levanto la vista, guiñándome un ojo con una sonrisa provocadora en su rostro

-¿Eso iba con doble sentido? - dije mirándole con sospecha

-Totalmente - contesto divertido.

Le mire confundida y con una mueca. Decidí ignorar su comentario - Así que eres un ángel caído - dije mientras me aseguraba que no había nadie escuchándonos - ¿Cuantos más hay como tú?

-Millones, billones, trillones... - contesto con un resoplido, aburrido, mirándome como si fuera estúpida.- No lo sé. No voy contándolos cada vez que me cruzo con uno por la calle. Decidí ignorar su sarcasmo y mantener la calma. Si perdía el control podría acabar muy mal - ¿Hay más criaturas sobrenaturales a parte de los ángeles caídos?

-Bueno, antes de convertirme en un caído yo era un ángel así que a los ángeles se les podría considerar como otra raza ajena a la nuestra. También están las brujas. 

-¿Tú eras un ángel? ¿En serio? - dije extrañada

-¿Tanto te sorprende? - dijo sonriendo

Considerando lo gilipollas y lo cabrón que eres, sí, me sorprende bastante pensé para mis adentros.

-¿Cómo se convierte un ángel en un ángel caído? - pregunte ignorando su pregunta anterior

Yo tenía una ligera idea de como un ángel se podría convertir en un caído, gracias a los libros y películas que había visto, pero quería que él me lo contase para no quedar como una idiota

-Un ángel tiene que cometer un delito. Luego se le somete a juicio y se valora la gravedad de dicho delito. Finalmente los arcángeles, que son los jueces, le imponen un castigo y ese castigo normalmente es desterrarte del "Cielo"... - dijo con simpleza

-Y entonces te conviertes en un caído... - dije pensativa - ¿Que otros castigos hay? 

-Hay dos más: o te dejan encerrado en una especie cárcel durante 1000 años o, y este es el menos frecuente y el más radical de todos los castigos, te envían directo al Infierno

-¿Durante cuánto tiempo? - no me gusto la cara que puso cuando menciono el Infierno. Me dio muy mala espina...

-Durante toda la eternidad - dijo muy serio mirando al infinito, casi diciéndolo para sí mismo
Decidí cambiar de tema - ¿Qué tipo de delitos son los que hacen que te destierren del Cielo? La mayoría de los libros sobre los ángeles caídos cuenta que todo empezó porque los ángeles tuvieron hijos con humanos y que por eso castigaron a los ángeles y les desterraron a la Tierra.

-¡Vaya! Veo que estas bien informada sobre el asunto... - dijo sacándose de su ensimismamiento - Eso es, en parte, verdad y mentira. Hace miles de años, los ángeles mantuvieron relaciones amorosas con humanos. Gracias a eso, los humanos se volvieron más... rebeldes y eso a los arcángeles no les gusto demasiado por lo que prohibieron las relaciones sentimentales entre los ángeles y humanos. Muchos de los ángeles que mantenían este tipo de relaciones con los humanos no les gusto la nueva regla que impusieron los ángeles así que siguieron viéndose a escondidas con los humanos. Al final, los arcángeles se acabaron enterando y castigaron a los ángeles...

-Convirtiéndoles en ángeles caídos - dije interrumpiéndole mientras me terminaba mi batido

-Sí, exacto. Les convirtieron en caídos y se les borro la memoria a los humanos impidiendo que estos recordasen cualquier relación o acercamiento que tuvieran con los ángeles. De este modo, ningún ángel se atrevió a desafiar la ley. También se añadió otra ley: Ningún ángel mantendrá relaciones sentimentales con un caído

-¿Y qué pasa con los hijos de los humanos y los ángeles, los Nephilims?

-Esa es una historia demasiado larga y que no tiene nada que ver contigo

-¿Así que fue simplemente porque los arcángeles no les pareció bien que los humanos se rebelasen un poco? ¿Fue por eso por lo que te convertiste en un caído?

-¡No, no, no! - dijo riéndose - Yo ni siquiera había nacido por aquel entonces

-¿Cuántos años tienes de todos modos?

-Unos 1200 años más o menos... no estoy seguro. Perdí la cuenta hace mucho tiempo
Yo estaba boquiabierta. ¿¡1200 AÑOS!? ¿¡En serio!? ¿Cómo era posible que tuviese más de 1200 años y parecer un adolescente? Esto no puede ser verdad... pensé Creo que esto es una especie de broma o algo así. Una cámara oculta de algún programa de televisión Intente pensar con claridad y seguir sacando información. Me sentía curiosa por saber más cosas sobre él y sobre su mundo

-Cuando has dicho que a los humanos se les borraba la memoria, ¿a qué te referías?

-Hay ángeles que tienes dones y eso dones se van pasando a sus descendientes de generación en generación. Mi familia, por ejemplo tiene el don de meterse en las mentes de los demás y poder controlarlas a nuestro gusto. Podemos borrar los recuerdos que queremos, implantar otros, saber lo que piensan, hacer que vean o escuchen lo que nosotros queramos... Nuestra familia era la encargada de asistir a ese tipo de juicios y borrar esos recuerdos de los humanos. Yo he asistido a esos juicios y a todos los demás cuando era un querubin y he borrado los recuerdos de un par de humanos que han visto a algún ángel o algo por el estilo, antes de que me convirtiese en un caído por supuesto.

De repente me sentí muy expuesta e intimidada. ¿Sabría lo que estoy pensando en este mismo instante? ¿Sabría lo que he estado pensando todo este tiempo? Dios... qué vergüenza pensé

-Antes de que me lo preguntes, no, no puedo leer tus pensamientos. Todos los "seres sobrenaturales", como tú los llamas y que por cierto nos llamamos “Noctámbulos”, tienen una especie de muro de protección que solo desaparece cuando bajan la guardia, por ejemplo, cuando están asustados o heridos

-Y si no puedes leer mi mente, ¿cómo es que sabias lo que estaba pensando?

-Tu cara es muy expresiva - dijo sonriendo

Una oleada de alivio me invadió pero desapareció en el mismo instante que un pensamiento cruzo mi mente. Ha dicho que todos los "seres sobrenaturales" o “Noctámbulos”  tienen un muro de protección, pero también ha dicho que no me podía leer la mente. Lo que significa que... no, no puede ser....

-Espera... Si yo no soy un ser sobrenatural, ¿por qué no me puedes leer la mente?

Su expresión cambio justo cuando formule la pregunta. Se veía nervioso... Por una vez en todo el tiempo que le conocía (que no era desde hace mucho) se había quedado completamente sin frases ingeniosas o comentarios sarcásticos. De repente me empezó a invadir la angustia y la confusión. NO-PUEDE-SER. Es imposible... pensé una y otra vez para mí misma

-Verás, eso era uno de los temas que intente explicarte el viernes y que te iba a expli...

Me levante rápidamente antes de que pudiese terminar la frase y me dirigí al baño. Necesitaba llorar o vomitar o las dos cosas al mismo tiempo. Esto era demasiado incluso para mí. Había mantenido la calma lo mejor que podía hasta ahora pero esto era demasiado.
Me encerré en el baño con llave y, gracias a dios, estaba vacío. Me senté en el suelo con la espalda apoyada en la puerta esperando a que las lágrimas apareciesen pero el miedo me tenía paralizada. Escuche a Cameron gritando mi nombre al otro lado de la puerta pero le ignore. No quería verle, no quería escucharle, simplemente quería estar solo para poder lamentarme a gusto. "Brooke, relájate, sal para que podamos hablar las cosas con calma" escuche en mi mente. Era la voz de Cameron. El muy capullo había aprovechado que estaba asustada para meterse en mi cabeza. "No he aprovechado para meterme en tu cabeza, simplemente estoy intentando que me escuches y esta es la única manera de hacerlo en este momento". Me apreté los ojos, tarareando la primera canción que se me ocurría en ese momento intentando alejar a Cameron. Me sentía invadida. "Una canción no te servirá de nada y lo sabes". Me levante y abrí la puerta de golpe haciendo que Cameron casi se cayera al suelo. Me aproxime a él rápidamente le empuje con todas mis fuerzas haciendo que se estrellase con la pared de enfrente.

-¡DEJA-DE-METERTE-EN-MI-CABEZA! - grite cabreada

-Calmémonos y pensemos por un segundo, ¿vale?

-NO QUIERO CALMARME - grite de nuevo

-Vale, no te calmes si no quieres pero al menos siéntate otra vez en la mesa y déjame que te lo explique...

-¿COMO HAS PODIDO NO DECÍRMELO TODO ESTE TIEMPO?

-Por favor, escúchame, deja que me explique

Le mire por un segundo, preguntando una vez más si debía confiar en él.

-Se cómo te sientes, créeme, pero gritando y lamentándote dentro de un baño no va a conseguir que tu situación cambie - dijo el mirándome con lastima

Me dirigí de nuevo a la mesa, en silencio, y espere a que Cameron regresase junto a mí. No le volví a mirar, incluso cuando el comenzó a hablar yo tenía mi vista clavada el algún punto de la mesa.

-No hagas preguntas hasta que yo no termine de hablar, ¿de acuerdo? - me ordeno. Espero a que yo le dijese o hiciese algún gesto en señal de afirmación, pero yo me quede quieta, sin hablar, desafiándole. El, finalmente, se rindió y continuo hablando mientras que yo celebraba mi pequeña victoria agridulce - Todo comenzó cuando traicione a un ángel caído muy poderoso llamado August. El, como venganza, me secuestro y me dijo que me perdonaría a cambio de un favor...

-¿Qué favor? - dije todavía con la mirada clavada en la mesa.

-Te dije que te callaras

-Y yo ahora te digo que no me da la gana callarme - dije desafiante mirándole a los ojos. Yo sabía que él me lo iba a contar de todas formas pero me gustaba ver su cara contraída con una mueca de enfado

-Eres desesperante

-Gracias. Ahora dime que te pidió que hicieras y que tiene esto que ver conmigo
Suspirando continuo relatando 
- Bien. Como iba diciendo, me perdono a cambio de un favor. Ese favor consistía en conseguir información sobre una chica, es decir, sobre ti. No entendí porque un ángel caído tan poderoso como él tendría interés alguno por una simple humana, no te ofendas, pero lo acepte sin dudarlo. Era un trabajo fácil y estúpido y me mantendría entretenido un tiempo. Conseguí información sobre ti muy rápidamente y mientras más avanzaba en la investigación, menos entendía el porqué de esa obsesión de August contigo. Finalmente, reuní toda la información que podía sobre ti y me dijo que "mi deuda ya estaba saldada", o algo así, pero yo empecé a sentir curiosidad y te seguí por mi cuenta. Al principio no encontré nada interesante, eras una estúpida y aburrida mortal como otra cualquiera...

-¿Debería sentirme ofendida por ese comentario? - dije interrumpiéndole una vez más haciendo que suspirase de frustración y enfado

Él, sin embargo, continuo ignorando mi comentario - ...pero entonces sentí tu energía... - quise preguntarle acerca de por qué sentía mi energía pero él lo vio venir y levanto la mano para que me callase - Antes de que me preguntes sobre eso, te lo explicare. Los Nóctambulos de cada especie tienen un tipo de energía que los caracteriza del resto de las demás especies. Los humanos también tienen una energía específica. Esto hace que podamos identificar fácilmente a los de nuestra especie. Los humanos no podéis sentir estas energías, por supuesto. ¿Lo entiendes? - asentí con la cabeza, absorta con su explicación, olvidándome por un segundo de lo enfadada que estaba con el - Bueno, seguimos. Fue justo una semana antes de empezar el instituto. Estabas en una cafetería con tu amiga, esa que siempre está contigo...

-Annia 

-Si, como sea. El caso es que me senté justo detrás tuya, para poder escuchar lo que decías, y capte tu energía humana pero me di cuenta de que algo está mal, era como si tu energía humana camuflase otro tipo de energía...

-Perdona, pero no entiendo a lo que te refieres - dije confundida

-Es como... cuando fumas un cigarrillo, el olor a tabaco queda impregnado en la ropa, ¿no? - dijo mientras yo asentía con la cabeza más confundida que antes - Intentas disimular el olor con perfume. Después, aparentemente, no hueles nada, solo el perfume, pero si te concentras en el olor puedes oler, debajo de todo ese capa de perfume, el olor a tabaco. Es lo mismo que pasa con tu energía. Es como si la energía humana camuflase a la otra energía haciendo que parezcas normal

Asentí entendiendo lo que me había dicho. Era demasiada información para procesarla pero no podía dejar las cosas así - Entonces, ¿que se supone que soy? ¿Qué tipo de Noctámbulo soy?

-Ese es el problema... No tengo ni idea de lo que eres. Nunca había sentido ese tipo de energía antes... Creo que nadie la ha sentido alguna vez.

-Así que, además de ser un bicho raro en el mundo de los humanos, también soy un bicho raro en el mundo de los Noctábulo. Genial... - dije hundiéndome en la miseria

-Tengo una especie de teoría... - deje de lado mi paranoia y me centre en lo que Cameron tenía que decirme - ¿Has estado enferma alguna vez en tu vida?

-Sí, cuando era pequeña y creo que el año pasado cogí un resfriado

-¿Cuándo te has hecho un corte en la mano o te has torcido el tobillo, te has curado más rápido de lo normal?

-No... 

-Vale... Aparentemente eres humana por lo que pienso que podrías ser alguna clase de medio-humana, una especie de mezcla entre un humano y un Noctámbulo

-¿Y cuál es la otra parte de la mezcla?

Se quedó pensativo un segundo - Creo que esa teoría está en proceso de formación... Pero estoy seguro de que uno de tus padres no es ni una bruja oscura, ni un ángel caído y tampoco un demonio

-¿Cómo lo sabes?

-Esas razas están compuestas principalmente de energía oscura o se alimentan de ella y tu energía no es oscura sino blanca...

-Entonces las únicas opciones que nos quedan son... los ángeles, supongo... - Cameron asintió afirmando mi suposición - ... y, ¿las brujas blancas?


-Exacto. Pero debo recordarte que si fueses un Nephlim yo lo sabría inmediatamente así que solo nos quedan las brujas blancas

-Supongo que la diferencia entre las brujas blancas y las oscuras en que unas hacen magia blanca y otras magia negra, ¿no?

-No vas mal encaminada. Pero que hagan magia oscura o blanca no quiere decir que sean malas o buenas

-Ni los malos son tan malos, ni los buenos son tan buenos...

-Buena respuesta - dijo sonriendo por primera vez desde que empezamos la segunda parte de nuestra conversación

-Supongo que no es tan malo ser en parte bruja...

-No, no te equivoques. Hemos descartado las opciones que teníamos pero eso no quiere decir que seas medio-bruja. Es más, creo que es imposible que seas medio-bruja

-¿Por qué?

-En primer lugar, porque yo he visto y conocido hijos de brujas y humanos, y los medio-brujos tienen la misma energía de las brujas y tienen sus mismos poderes, y tú no cumples con esos dos requisitos. Y en segundo lugar, tu energía es mucho más blanca, más pura, que la de una bruja blanca... Es incluso más pura que la de un ángel

-Podría ser una mezcla de ángel y bruja - aunque lo dudaba...

-Los ángeles y los malditos no podemos tener descendientes con otros seres de especies diferentes a la nuestra

-¿Y entre ángeles y malditos?

-Es difícil pero posible

Me quede pensativa, sopesando mis opciones - Entonces, ¿¡que narices soy!? - dije frustrada

-No lo sé... pero te ayudare a descubrirlo

Lo mire durante un largo tiempo, mirándole como si le hubiera crecido una segunda cabeza - ¿Por qué...?

-De vez en cuando hago algún acto solidario, ya sabes, para compensar las malas acciones que hago a diario - dijo poniendo su famosa sonrisa sexy

-Dudo que tu o cualquier ángel caído haga algún acto altruista sin esperar nada a cambio

-Eres lista... Me gusta - dijo riendo - Bueno, está bien. Digamos que he pensado en un acuerdo que nos puede beneficiar a ambos

-Te escucho - no me daba buena espina lo que estaba a punto de decir Cameron pero necesitaba saber quién era realmente

-August tiene algo que necesito y tu pareces muy valiosa para el... Digamos que yo podría ser tu "protector", tu aliado, a partir de ahora. Si estas bajo mi protección, pasas a ser de mi propiedad ante los demás malditos. Podríamos hacer una especie de intercambio: Yo te entrego a August y el, a cambio, me da lo que quiero...

-¿¡ME VAS A ENTREGAR COMO MONEDA DE CAMBIO PEDAZO DE CABRÓN GILI...!? - grite indignada y muy, pero que muy, cabreada

-¡Eh! Baja la voz, ¿de acuerdo? Déjame terminar antes de sacar conclusiones precipitadas

-O tu podrías escoger palabras menos ofensivas, ¿no crees?

-Supongo que tienes razón...

-La tengo

-Vale, tienes razón, perdona - dijo frustrado, quitando importancia al asunto - Lo que digo es que haríamos creer a August que eres una moneda de cambio. Cuando él me entregue lo que necesito le matare y podremos vivir felices para siempre sin saber el uno del otro para el resto de tu existencia. ¿Qué te parece?

-Me lo tendré que pensar... - dije dudosa de si debía confiar en él o salir corriendo de allí

-¡Venga ya! - dijo indignado - Es un plan perfecto. Yo te ofrezco mi ayuda y mis recursos para averiguar tus raíces y además te ofrezco protección y mato al ángel caído loco que anda detrás tuya. ¡Es un trato justo!

-No sé si puedo confiar en ti

-Puedes deberías empezar a hacerlo porque es muy probable que sea el único que esté dispuesto a ayudarte - dijo con seriedad mirándome a los ojos

-Dame algo de tiempo, ¿vale? Aún tengo que asimilar toda la información que has insertado en mi cerebro...

-Como quieras...

Nos quedamos en silencio. El terminando su trozo de tarta y su batido y empezando a comerse el otro trozo de tarta que era supuestamente mío mientras que yo le observaba terminando mi batido. ¿Debería confiar en un ser al que apenas conocía y que podría matarme en cuanto dejara de servirle? Solo podría averiguarlo de una forma...

-A propósito... ¿Si no fue porque saliste con una humana, porque fue por lo que te convertiste en un caído?

De repente levanto la vista del plato, ahora vacío, mirándome dudoso, como si no supiera si mentirme o decirme la verdad - Mate a uno se los míos. Otro querubin

-¿Quién era? ¿Le conocías? - dije con temor. Tal vez no debería habérselo preguntado. En realidad no quería saber la respuesta

-Era mi padre

De todas las cosas horribles que se me habían pasado por la mente esa no era una de ellas. Toda clase de sentimientos inundaron todo mi ser: confusión, repulsión, rabia, miedo... Intente justificarlo, juro que intente justificarlo, encontrar motivos, una razón... tan solo una razón, para poder comprender ese horrible acto. Pero no pude... no lo comprendí. Y esa respuesta fue todo lo que necesite para aclarar mis ideas. ¿Cómo podría confiar en que una persona que había matado a su propio padre no haría lo mismo conmigo en cuanto tuviese la oportunidad? Bueno, tal vez tuvo algún motivo justificado, ¿no?

-Bueno, yo mejor me voy. Se me está haciendo tarde

Y antes de que pudiese explicarse o decir algo más, salí corriendo de allí sin mirar atrás.

***

Bueno, aquí teneis un capítulo (¡POR FIN!) despues de tanto tiempo. Perdon si hay algunas faltas de ortografia pero no me ha dado tiempo a editarlo :( Que lo disfruteis ^^


4 comentarios:

  1. ¡Hola, Mary! ^^

    ¡Por fin he acabado de leer el capítulo! Lo empecé el otro día, pero era la hora de cenar y tuve que dejarlo. Bueno, hasta hoy no he podido volver a coger el ordenador :S
    Como siempre: me ha encantado ^^ Ahora mismo no sé si soy Team Ben o Team Cameron. A ver... los dos son majos, pero cada uno a su manera y, aunque siempre me gusta más el sarcasmo y el lado algo oscuro (Cameron *.*) Ben es tan tan tan encantador (¡tanto!)... *.*
    La trama se está poniendo realmente interesante. Toda la conversación en el bar se me ha pasado volando. ¿Qué será al final Brooke? No me lo digas, ¡así será sorpresa! (Aunque, seamos realistas, no me lo hubieras dicho de todas formas xD).
    En fin, que me voy por las ramas. Desde que empecé a leer tu novela se nota la progresión. Puede que sea porque ahora hay más trama (todos los principios son algo confusos y no es hasta que llevas un buen trozo que todo cobra sentido). Sea como sea: has mejorado mucho ^^
    Espero nuevos capítulos :D Y... por cierto... ¿Qué relevancia tiene Ben también dentro del mundo sobrenatural? ;D ¡Me muero por saberlo! ^^
    ¡Un besazo!

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    1. Hola!! :)
      Me alegra que te haya gustado!! Yo también estoy un poco confusa con Ben y Cameron... en un principio Ben no iba a tener tanta relevancia (y tampoco iba a ser tan encantador jajaja) pero poco a poco se esta haciendo un hueco muy importante en la trama...
      Sobre Brooke, te voy a dar una pequeña pista: No es mitad ángel y tampoco es mitad bruja. Me esta costando mucho acabar todos los detalles de la "especie/criatura-sobrenatural-misteriosa" que es Brooke pero me esta gustando como me esta quedando esa parte de la trama ;)
      Aprecio muchísimo este tipo de criticas constructivas sobre el progreso de la novela y me alegra mucho de que te este gustado ^^
      A tu pregunta de qué relevancia tiene Ben en el mundo sobrenatural diré que te vas a sorprender (incluso yo estoy sorprendida del giro que esta dando la trama en mi mente jajaja)
      ¡¡Muchos besos!! :)

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  2. Hola!
    No conocía el blog! Por aquí me quedo!
    Y no he leído el capítulo, porque tengo que empezar la historia, pero por lo poco que he sobreleído, me gusta, así que espero empezarla pronto!
    besos!

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    1. Hola!!
      Me alegra que te animes a dar un vistazo al blog y a leer la novela
      Cuando termines de leer la historia espero que me cuentes que te parece :)
      Un besazo!! ^^

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