miércoles, 23 de julio de 2014

Capítulo 4 de Noctámbulos

Capítulo 4


Brooke

Entre al baño y me humedecí el cuello y la cara. ¡Dios! ¿Acaso estuve a punto de hacer lo que creo que estuve a punto de hacer? ¡Ben es como mi hermano! “Un hermano increíblemente guapo, sexy y además soltero…” dijo mi irritante voz interior. “Vale, no perdamos la calma. Tan solo estaba alterada por la charla con Cameron y por eso estuve a punto de hacer una estupidez” me dije a mí misma. Cameron era el culpable de todo esto. Sí, debía de ser eso… Mierda, ahora le estoy echando la culpa al pobre por ser medio estúpida. “De pobre nada. Es un capullo considerable…” 
Y Cameron siempre vuelve a ser el centro de mis pensamientos. Realmente me ponía de los nervios. En serio, ¿quién demonios se cree que es? ¿¡Mi padre!? Nunca se digna a hablarme excepto para: 
a) insultarme 
b) tirarme los tejos  
c) insultarme de nuevo. 
Y ahora se cree con el derecho de decirme todo esto. Una palabra. HIPÓCRITA. 
Tome algunas respiraciones profundas durante un minuto y medio y me mire al espejo. La verdad es que estaba pálida. Sin duda alguna estar con Cameron más de dos minutos drena las ganas de vivir a cualquiera... Yo lo de Ben… ¡Dios! Podría ser más estúpida… 
Me empecé a hacer una coleta  cuando, de repente, escuche gritos.


Salí del baño y fui empujada por una avalancha de gente que intentaba llegar hasta la salida. Yo no entendía lo que estaba sucediendo hasta que detecte el olor a humo. ¿Cómo y cuándo ha sucedido? 
La gente me fue empujando mientras yo intentaba llegar a la salida pero lo único que conseguí fue estrellarme contra una de las sillas que había junto a la barra. ¿Cómo narices conseguía avanzar entre la gente sin ser aplastada? ¡Joder! Esto se estaba incendiando y yo no conseguía avanzar a través de la gente para llegar a la salida. Bueno, más bien no conseguía distinguir nada por el humo y tampoco ayudaba la gente histérica y mi baja estatura. Empecé a entrar en pánico. ¿Y si no conseguía salir con vida? ¿Dónde estarían ahora Ben y Annia? ¿Habrían llegado ya a la salida? Y si no era así, ¿lo conseguirían?

El calor me estaba matando y casi no podía ver ni respirar por el humo. De repente, unas manos cálidas se posaron sobre mis caderas y me hicieron darme la vuelta y encontrarme con esos hermosos ojos dorados que me hacían ponerme de los nervios muy a menudo.

-Tenemos que salir de aquí. Y rápido - dijo Cameron soltando mis caderas y tomándome la mano, tirando de mí hacia la puerta de atrás.

-¿Y que pasa con Ben y Annia? - dije deteniéndome mientras tosía - ¿Y si se quedan atrapados?

-Están bien. Consiguieron salir a tiempo. Me encontré con ellos en el aparcamiento. Me dijeron que seguías dentro y viene a buscarte - dijo con impaciencia mientras tiraba más fuerte de mi brazo

¿Vino él a buscarme? ¿Arriesgo su vida solo para sacarme de aquí? ¿En serio? Tal vez no fuera tan idiota como pensaba...

-¿Por qué has vuelto ha entrar a por mi?

-No podía dejar que una chica tan guapa muriese de una manera tan trágica. Además, me he dejado mi chaqueta favorita dentro - dijo sonriendo mientras me guiñaba un ojo

Nos arrastramos como pudimos hacia la puerta de atrás del bar en la que, casualmente, no había nadie. ¿La gente era idiota o el pánico te vuelve idiota? 
Cuando salimos, tome una gran bocanada de aire. ¡Dios! Que bien sentaba el aire fresco entrado por mis pulmones. Me gire hacia Cameron, que estaba pasando una mano por sus cortos cabellos negros y soltando un suspiro de alivio. Me pillo observándole y yo me sonroje cuando él me dedico una sonrisa de lo más sexy. El muy condenado era espantosamente guapo. Una pena lo de su evidente gilipollez...

-Al final no he podido coger la chaqueta - dijo con una tristeza fingida. Yo pegué una sonrisa falsa en mi cara. Ya sabéis, por no ser descortés y esas cosas -Vamos, te llevaré a casa. Les dije a tus amigos que se fueran y que más tarde les llamarías

Parándome a pensar un segundo, resultaba sospechoso que mis amigos, MIS MEJORES AMIGOS, se fueran tan tranquilos a casa sin saber, por lo menos, que había salido de allí ilesa. Más sospechoso era que Cameron fuera a buscarme en lugar de Ben. Antes de que me pusiera a replicarle todo esto, Cameron me tomo la mano rápidamente y me arrastro por el callejón oscuro. 
Todo estaba en calma aunque a lo lejos se podían apreciar el sonido de las sirenas acercándose. Parecía mentira que hace un minuto lo único que podía oír eran gritos desesperados de gente asustada.

-¡Vaya, cuánto tiempo, Cameron! ¿Me echabas de menos? - dijo una voz interrumpiendo el silencio

Nos dimos la vuelta y, de inmediato, Cameron me puso tras su espalda de manera protectora. Delante de nosotros había un hombre alto, rubio de ojos claros y que parecía tener apenas unos años más que nosotros

-¿Tú eres el que ha montado todo el numerito del incendio? Que poco original... -dijo Cameron en respuesta chasqueando la lengua con fingido disgusto

-No es fácil llamar tu atención, ¿verdad Cameron? - dijo sonriendo, mostrando unos dientes perfectamente blancos - Por cierto, ¿quién es tu amiga?

Cameron se tensó en el instante en que el hombre me menciono

-No es asunto tuyo Christopher

-¡Qué mal carácter! Yo solo quería ser amable... ¿Acaso tienes miedo de lo que pueda hacerle? -dijo riéndose para si mismo

-¿Qué quieres Chris? Ve al grano de una maldita vez, no tengo todo el día...

-Quiero hacerte pagar por lo que me hiciste -dijo el hombre, Christopher, con seriedad dejando a un lado el sarcasmo

-Nunca te dije que podía confiar en mí. Eso fue estúpido de tu parte. Además, tampoco fue para tanto, ¿verdad? -dijo sonriendo - Supéralo de una vez...

-No tienes ni idea de lo que dices - dijo Christopher cerrando con fuerza los puños, cabreado- Prefiero hacer esto por las buenas, Cameron, o sino...

-O sino, ¿qué? ¿Qué vas ha hacer? ¿Matarme? Me gustaría ver como lo intentas -dijo Cameron con una sonrisa de suficiencia dibujada en su cara

-No me tientes Cameron... O tú y tu amiguita saldréis mal parados

-Lo dudo

-No estés tan seguro - dijo Christopher sonriendo

Christopher hizo un gesto y al momento aparecieron de entre las sombras siente hombres, tan altos y fuertes como un jugador de fútbol americano. Vale, esto no puede ser bueno…

-¿Te has traído a tus guardaespaldas "cabezas-de-chorlito" para protegerte? -dijo Cameron soltando una carcajada - No sabía que me tenías tanto miedo

-Como ya te he dicho antes, eres difícil de impresionar -dijo con frustración - Además, sé lo que eres capaz de hacer. Sería idiota si no trajese protección extra conmigo

-Muy inteligente por tu parte - dijo Cameron aún sonriendo -Pero no creo que esto te sirva de mucho contra mi

¿Era en serio? ¿De verdad creía Cameron que podía con esos tíos el solo? Sin duda tenía serios problemas con su ego...

-¿Sabes? Me estoy hartando de tus gilipolleces - dijo Christopher cabreado
“Ya somos dos…” pensé para mí misma.

Cameron me empujo a un lado justo a tiempo antes de que uno de los hombres de Christopher se abalanzara sobre él

Yo me hice a un lado mientras que Cameron y el hombre forcejeaban. Yo estaba muy asustada. ¿Quién no lo estaría? Yo no era de las típicas que se asustan por una tontería pero esto era serio. Cameron debía estar metido en asuntos muy turbios. No me di cuenta de que otro de los hombres de Christopher estaba detrás de mí hasta que me agarro por detrás y me estampo contra una pared de ladrillos.

Yo caí al suelo y antes de que me pusiese en pie, el hombre posó su gran mano en mi garganta, impidiendo que el aire llegase a mis pulmones. Intente por todos los medios aflojar un poco su agarre pero nada, no se movió ni un solo milímetro. Mientras los segundos pasaban, mis pulmones se estaban empezando a quedar sin aire y mi vista se estaba nublando pero, sin embargo, pude distinguir algo: plumas, de distintas tonalidades moviéndose a gran velocidad. Genial, ahora estoy alucinando. 
Me faltaba poco para perder el conocimiento cuando el agarre de mi cuello se aflojo y yo caí al suelo. Cogí aire con todas mis fuerzas, recordándome a mí misma como se respiraba. "Inspira... Expira..." pensé una y otra vez hasta que mis respiraciones y pulsaciones se volvieron más regulares. Levante la vista. A mi alrededor todo era un caos. Cameron se estaba peleando con dos tipos a la vez. Increíble... Se movían anormalmente rápido, tanto que casi no podía distinguir sus movimientos. A mi izquierda, yacía (¿muerto?) el hombre que hacía dos minutos intento asesinarme. Unos cuantos metros a mí derecha, había un tipo fuerte, alto, con el pelo rubio ceniza, que estaba peleando con otro de los hombres. Frente a mí, estaban los cuerpos de Christopher y de los tres hombres restantes.

Me levante tambaleándome. Me sentía mareada y sin fuerzas. Lo único que quería era irme a mi casa y refugiarme bajo las calentitas sábanas de mi cama.

-Roger, llévatela de aquí - oí gritar a Cameron

El chico que estaba antes a mi derecha peleando con un tío se dio rápidamente la vuelta, saco una pistola de la nada y disparo contra el tío con el que estaba peleando. Este inmediatamente cayó al suelo, muerto. Fue entonces, cuando vi al hombre caer, que me percate de algo que había estado delante de mis narices pero que, hasta ahora, no me había dado cuenta: todas y cada una de las personas, tanto vivas como muertas o inconscientes (realmente tenía la esperanza de que estuviesen inconscientes), tenían alas excepto yo. Sí, habéis leído bien, ¡alas! Estaba tan sorprendida y asustada que no me di cuenta de que este chico, Roger, tiraba de mi brazo

-Oye preciosa, tienes que salir de... - dijo Roger mientras yo le mire y rápidamente apartaba mi brazo de su mano, interrumpiéndole

Mis piernas respondieron antes que mi cerebro, por lo que me levante y salí corriendo del callejón hacia el aparcamiento. Tenía que salir de allí si no quería acabar como Christopher y su gente. Avance unos cuantos metros por el aparcamiento hasta que Roger me alcanzo. Me sujeto por ambos brazos suavemente pero con firmeza. Yo intente liberarme, pero la verdad es que no conseguí mucho. Tantas clases de autodefensa para nada… Solo conseguí hacerme daño yo sola. En un abrir y cerrar de ojos estuvimos al lado de un todoterreno negro

-Escúchame con atención, te voy a encerrar en el coche - dijo Roger con máxima calma. Yo estaba histérica, forcejeando con él para intentar liberarme (aún sin éxito) de su agarre y a punto de llorar. Yo nunca lloraba- Mírame, no pasa nada. Cameron estará aquí en unos minutos.

Eso no me ayudaba demasiado, la verdad sea dicha. Yo lo mire. Seguía teniendo tras su espalda las alas. Casi me desmayo. Estaba a punto de entrar en estado de shock si es que no lo estaba ya.

Roger abrió la puerta de copiloto, me dejo en el asiento y cerro la puerta, dejándome encerrada en ese maldito coche. En un segundo, Roger desapareció de mi vista.

Mire al frente. ¿Qué se suponía que debía hacer en estos casos? ¿Escapar? Imposible. ¿Esperar una muerte segura? Posiblemente.

¿Qué eran esos seres alados? ¿Ángeles? ¿Ángeles Caídos? Tal vez  solo estoy alucinando… 
Ahora mismo no podía pensar en eso. En lo único que podía pensar era en lo que iba a pasar conmigo. Yo sabía su secreto. ¡Por el amor de Dios, acababa de presenciar un asesinato! Y no me iban a dejar ir por las buenas. Con suerte tendría una muerte rápida e indolora, y en el peor de los casos, me torturarían hasta matarme. Me sentía tan cansada... Lo único que necesitaba en este momento era llorar... y eso fue lo que hice.


Cameron

Los dos ángeles caídos me rodearon. No tendría otro remedio que luchar, aunque no me hacía especial ilusión pelear delante de ella. No quería que descubriese lo que era, no tan pronto, pero muy en el fondo de mi retorcida mente buscaba una pelea como esta. Casi me sentía eufórico... Necesitaba este tipo de cosas, esa era mi naturaleza. 
Una imagen se me cruzo por la mente. Brooke. ¿Dónde demonios estaba esta maldita chica? Empecé a buscarla con la mirada pero no conseguía verla con esos dos ángeles caídos idiotas delante de mí, así que cogí a uno de ellos y lo estampe contra la pared más cercana que encontré. El otro idiota se abalanzó contra mí y me tiró al suelo. Hay fue cuando pude ver a Brooke por fin. Ella estaba acorralada contra la pared y uno de los hombres de Chris la estaba agarrando por el cuello. Ella intentaba liberarse pero no podía, él era demasiado fuerte comparado con ella. 

-¡Cameron! - oí a lo lejos. Era Roger. “Joder, ya era hora…”

Llego hasta mí con rapidez gracias a sus alas y me quito al tipo que tenía encima. En cuanto estuve liberado, vi como Roger le clavaba una athame en el corazón y el hombre se estremecía, soltando su último suspiro y cayendo inconsciente sobre el pavimento.

-Toma, necesitaras una de estas - dijo Roger mientras se giraba hacia mí y me tendía un athame. Debería llevar siempre uno conmigo. ¿Por qué soy tan estúpido?

Lo tome sin ningún miramiento y me dirigí junto a Brooke. Cuando llegué a ella me di cuenta de que sus brazos caían muertos a ambos lados de su cuerpo y que apenas se podía mantener en pie ya. Estaba a punto de perder el conocimiento pero yo no iba a dejar que eso sucediese. Me coloque detrás del tipo que la tenía  agarrada por el cuello y le clave el athame justo en el centro de su espalda. Él rápidamente aflojo su agarre, cayendo al suelo junto a Brooke y pocos segundos después también estaba inconsciente. Brooke tomaba grandes bocanadas de aire, desesperada porque el oxígeno llegase hasta sus pulmones. La dejé que respirase tranquila y me dí la vuelta. Roger ya se había desecho de otro tipo más. Yo me acerqué directamente a Chris. Juro que lo mataría... en serio...

-Dime Christopher, ¿quién te crees que eres para venir aquí y amenazarme? ¿Tan gilipollas eres? –dije furioso mientras le cogía del cuello y le estampaba contra el suelo

-Aún no cantes victoria

-Mira, que tú seas gilipollas y hayas confiado en mí cuando no deberías haberlo hecho no significa que tengas derecho a hacer todo este numerito absurdo -dije con una sonrisa desafiante - Aun así, no entiendo porque has montado todo esto por una tontería

-¡Te voy a matar! ¡Por tu culpa la mataron! -dijo en el momento en que se abalanzo a por mí y me tuvo de espaldas contra el suelo. Pero, antes de que pudiese tocarme, le clave el athame en el corazón. Me miro con sorpresa, ya que no esperaba ese movimiento y segundos después cayó como los demás. En ese mismo momento, otro tipo se abalanzo contra mí pero Roger le clavo el athame justo cuando él me agarro del cuello. Una vez que quedo inconsciente lo deje también junto a Chris. Sin duda, Roger esta noche estaba en racha.

Todavía quedaban tres tipos. Dos de ellos me rodearon. Me moví lo mas rápido que pude con ayuda de mis alas que, sin darme cuenta, habían aparecido a mi espaldas al igual que a Roger y a los demás. Me situé justo detrás de ellos dos, levantándolos por los aires y empujándoles contra la pared. Cogí por el cuello al tío que tenía más cerca y empece a darle puñetazos hasta que el otro tipo me cogió por detrás mientras que el de los puñetazos me dio una patada en el estomago. El dolor atravesó cada una de mis células. A penas había notado que Brooke nos estaba observando cuando otra ráfaga de dolor atravesó la piel de mis brazos. El tipo que me agarraba por detrás estaba utilizando su energía para hacerme daño y debilitarme. Sin duda, un tío listo.

-Ve a por la chica y mátala - dijo el de detrás de mí. Yo no podía dejar que eso sucediese, tenía que hacer algo

-Roger, llevatela de aquí -grité lo más fuerte que pude. El tipo de delante se dio la vuelta, mirándome con odio y me propino otro puñetazo en el estómago.

De repente, oí un disparo. Giré un poco la cabeza y pude ver como Roger sostenía una pistola en la mano. ¿Cómo demonios había conseguido esa pistola? Utilice la poca energía que me quedaba, potenciándola por todo mi cuerpo y expulsándola al exterior, haciendo que los dos hombres cayesen al suelo inconscientes. Por fin todo había terminado. Caí de rodillas mirando al suelo. Lo único que podía pensar era en como podía explicarle lo de las alas a Brooke para que no se asustase y saliese corriendo. Podría haber tenido suerte y que no hubiese visto nada pero estaba seguro de que había visto las enormes alas tras mi espalda.  No, tenía que encontrar alguna manera de tranquilizarla porque sino todo mi plan se iría a la mierda. Pero, ¿cómo explicar a una tía que ni siquiera conoces que eres un maldito ángel caído e intentar esperar que ella confié en ti? Estaba jodido...

Roger apareció pocos minutos después junto a mi. 

-La chica está en el coche. La he tenido que encerrar porque estaba de los nervios - dijo con total tranquilidad

-¿¡Que has hecho qué!? - grité. Este tío era idiota. Si antes tenía al menos una mínima posibilidad de que me escuchase y depositase su confianza en mí, algo que dudaba rotundamente, ahora era una misión imposible. - ¿¡Te das cuenta de que ahora ella debe de estar muerta de miedo y que no va a confiar en nosotros!?

-¿Desde cuándo te importa lo que piense una humana?

-Ella no es una humana cualquiera, es medio-humana creo. Y me preocupo por lo que ELLA 
piense porque si ELLA no confía en mí no podre descubrir que es

-¿Por qué te interesa tanto saber lo que es y por qué August esta interesado en ella? Ya te lo he dicho, vas a conseguir que te maten

-Quiero saberlo porque me gusta encontrar formas de divertirme a costa de August. Además, últimamente me aburro mucho y me gusta divertirme, sentir la adrenalina corriendo por mis venas, como esta noche. 

-No, Cam. No es por aburrimiento. Hay algo más, ¿verdad?

-Déjalo estar, ¿quieres?

-La avaricia y el aburrimiento te van a matar, ¿lo sabías?

-Esas son dos de las cosas por las que los angelitos me expulsaron de allá arriba, ¿no es así? - dije con una sonrisa perversa dibujada en mi rostro

Me levante del suelo y contemple el escenario que nos rodeaba. Christopher y sus siete guardaespaldas idiotas yacían en el suelo inconscientes. Si no nos dábamos prisa, despertarían y no tendríamos oportunidad de matarlos.

-Debemos darnos prisa, Roger. Tenemos que matarlos antes de que despierten o antes de que alguien venga por aquí y vea todo esto

-Me sorprende que no haya aparecido la policía por a… Espera. Has sido tú, ¿verdad? –dijo mientras se elevaban poco a poco la comisura de sus labios. Yo le devolví la sonrisa haciéndole saber que estaba en lo cierto

-Nadie va a venir por aquí en horas. No me voy a arriesgar. Matemoslos y nos deshacemos de los cuerpos - dije mientras cogía a Christopher

-Déjalo, ya lo hago yo. Tú encárgate de la chica, estará de los nervios

-¡No me digas! ¿En serio? ¿Por qué será que Brooke está de los nervios? - dije con sarcasmo mientras dejaba caer el cuerpo de Chris en el pavimento - ¡Ya lo sé! Porque TÚ, estúpido idiota, la has encerrado en el coche a la fuerza...

-Vale, vale, tranquilo - dijo alzando los brazos en señas de rendición - Soy idiota, no lo volveré a hacer

-Más te vale - Me di la vuelta y me dirigí hacia el coche pensativo. No sabía cómo reaccionaría Brooke ante todo este asunto pero prefería no pensarlo. 

Llegué al coche en apenas unos instantes. Miré por encima de mi hombro asegurándome de que mis alas se habían ocultado y por primera vez me percaté del aspecto que tenía. Mi camisa estaba hecha jirones, ya que se había desgarrado cuando saque mis alas al exterior, y mis pantalones también estaban rotos por las rodillas. Estaba hecho una mierda... 

Me asomé con cuidado por la ventanilla del asiento de copiloto. Brooke tenía la cabeza gacha, mordiéndose las uñas y temblando. Golpeé suavemente mis nudillos contra la ventanilla, rezando para que no se volviese histérica al verme. Alzó la cabeza y nuestras miradas se encontraron. Tenía los ojos rojos y llorosos y sus mejillas estaban húmedas a causa de las lágrimas. Me sorprendió bastante su reacción. No estaba llorando desconsoladamente, ni gritando, ni rogando por su vida, sino que esta allí, parada, observándome con una mirada confusa. Supongo que estaría en estado de shock. Abrí la puerta con cautela, esperando para que en cualquier momento saliese corriendo del coche y tener que ir a buscarla para traerla de vuelta, sin embargo solo se quedo allí sentada. Sinceramente, hubiera preferido que se pusiese a llorar o a gritar porque no sabía cual sería su siguiente movimiento. Era frustrante. 

Tampoco sabía que pensamientos se cruzaban por su mente, y eso me frustraba más todavía. 

En realidad, siempre me resultaba difícil saber qué va ha hacer o qué está pensando.

-Sal del coche - dije con voz firme y rostro inexpresivo. Ella no tardo ni un segundo en hacer lo que le pedí, pero se movía despacio, con cautela, como si estuviese midiendo cada paso que daba por si cometía algún error.

Se puso frente a mí, a un metro de distancia. Nos miramos el uno al otro. Ella seguía temblando pero, sin embargo, se mantuvo firme, intentando no mostrar ningún signo de debilidad. Me sorprendía que, a pesar de todo lo que había visto esta noche, aún no hubiese salido corriendo de allí.

-Si vas a matarme, hazlo ya. No te lo voy a impedir pero, por favor, acaba con esto de una vez - dijo ella consiguiendo sorprenderme. No esperaba que las primeras palabras que me dirigiera fueran esas. Pensaba que se pondría a suplicar o algo así. Me pillo con la guardia baja.

Ella seguía sin apartar los ojos de mí pero esta vez su labio inferior temblaba y sus ojos estaban aún más llorosos, a punto de echarse a llorar. Intente acercarme a ella pero, en cuanto di un paso al frente, vi que se ponía tensa y que sus manos temblaban aún más y volví a mi posición anterior.

“¿Debería correr ahora? No, me atraparía fácilmente”, escuché su voz en mi mente. Su barrera estaba empezando a desmoronarse cada vez  más debido a su miedo.

“No volveré a ver a mi madre, ni a Jack, ni Ben y Annia. Dios… ¿Por qué tuve que seguirle? ¿Por qué no le di las gracias y me marché”

-No voy a hacerte daño y mucho menos a matarte - dije con total calma para no asustarla

-Entonces, ¿por qué me habéis encerrado en el coche? ¿Por qué me retenéis aquí? - dijo con una expresión que no supe interpretar. Era como si estuviese confusa y a la vez alarmada.

-Porque Roger es un idiota... - dije pasándome una mano por mi pelo despeinado. - Escucha, no tengo intención de matarte, ni Roger tampoco, tan solo te metió en el coche para mantenerte a salvo, ¿vale?

“Mentiroso. Eres un mentiroso y yo una estúpido. Joder, ¡tan solo quiero irme a casa”

Me mire desconfiada. No la culpaba, si yo fuese ella me hubiera ido de allí hacía mucho tiempo

-¿Quién eres? Mejor dicho, ¿qué eres? - dijo pillándome por sorpresa de nuevo. La adrenalina por fin estaba surgiendo efecto y su barrera se había levantado de nuevo

-Soy un ángel caído. Bueno en realidad nos llamamos Malditos pero los humanos nos conocen por el otro nombre - dije sin más

-OH DIOS MIO... - dijo poniendo las manos sobre su boca, con los ojos desorbitados y dándose la vuelta. Ahora si que estaba seguro de que perdería los nervios en cualquier momento.

Se volvió otra vez hacía mí, sin dar crédito a lo que acababa de escuchar. Empezó a andar de un lado para otro, pasándose una y otra vez ambas manos por el pelo.

“¿Ángeles caídos? ¿En serio? Bueno, no me sorprende ya que he visto esas enormes alas…” escuche su voz de nuevo indicándome que estaba perdiendo los nervios 

-¿Y has matado a todas esa personas... perdón, a todos esos ángeles o ángeles caídos o lo que sean? - dijo elevando la voz

-En realidad los hemos dejado inconscientes. Roger se esta encargando ahora de matarlos y deshacerse de los cuerpos 

He dicho que soy idiota, ¿no?

-Oh dios mío... oh dios mío... - dijo repitiendo esto una y otra vez entre susurro.

Se sentó en el suelo apoyando la espalda en el coche cerrando los ojos. Una pequeña lagrima caía sobre su mejilla derecha. Me acerque, poniéndome de cuclillas frente a ella - Por favor, llévame a casa. Necesito ir a casa, por favor - dijo suplicándome

Me levante y abrí la puerta de copiloto para que ella pudiese entra. Se levanto despacio y se sentó, esta vez sin mirarme a los ojos. Me senté en mi asiento y puse el coche en marcha. No hacia falta que me diese la dirección de su casa porque yo ya la sabía perfectamente.

El camino hasta su casa fue muy silencioso. Solo se podían escuchar nuestras respiraciones y el latido de nuestros corazones. Durante esos veinte minutos de trayecto estuve debatiendo conmigo mismo sobre si debería contarle todo o si haría que olvidase todo lo que ha sucedido esta noche.

Al fin, después de ese largo trayecto en un inquietante silencio incomodo, llegamos a su casa. Apagué el motor del coche y nos quedamos sentados, en silencio, durante unos cuantos minutos. Finalmente, ella se decidió a dar el primer paso y salió del coche, dirigiéndose directamente hacia su casa. Yo también baje del coche. Necesitaba explicarle un montón de cosas sobre lo de esta noche, sobre lo de August, etc.

Antes de que abriese por completo la puerta de entrada, la tome del brazo suavemente e inmediatamente se puso tensa. Ella miro primero la mano con la que le sujetaba y fue ascendiendo su mirada hasta llegar a mis ojos, interrogándome sin palabras, con una mirada llena de cansancio y miedo. 

-Oye, debemos hablar sobre todo lo que...

-No - dijo interrumpiéndome - Por favor, déjalo estar. - dijo otra vez con ojos llorosos - Estoy cansada, confusa, y lo único que quiero ahora mismo es irme lo más lejos posible de ti. Por favor, deja que me vaya y hablaremos de esto cuando me calme y piense racionalmente, ¿vale?

-Está bien - es todo lo que pude decir

Solté su brazo y ella se dio la vuelta terminando de abrir la puerta de entrada e introduciéndose en la casa. Yo me quede parado, mirando como la puerta se cerraba tras ella.

5 comentarios:

  1. ¡Hola, Mary! ^^

    ¡Ya tenía ganas de leer este cuarto capítulo! :D Definitivamente, me gusta muchísimo la historia. Que trate de ángeles caídos (al menos que Cameron lo sea) me parece maravilloso ^^ Es un tema que siempre me ha parecido genial y esta vez no podría ser de otra forma.
    Está genial que Cameron poco a poco vaya siendo un poco más consecuente y parezca más interesado en ella, no para hacerle rabiar o simplemente porque su obligación sea protegerla, sino porque se ve que ahí ya hay algo *.* (jajaja).
    Esta cita en concreto me ha llegado al alma: <>, me ha salido la risa xDD
    Espero el capítulo cinco, a ver cómo reacciona la pobre Brooke (vaya pedazo de trauma se le habrá quedado xDDD).
    ¡Un besazo!

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    1. Hola!!
      Me alegro de que te guste la historia!! Los libros de temática fantástica me encanta y por ese motivo me decidí a hacer una historia de ese estilo :) A parte de ángeles caídos irán apareciendo muchas más especies
      Cameron es un poquito cabroncete pero tiene buen corazón jajaja
      Que cita te ha hecho gracia??
      Créeme, Brooke en el 5to capítulo esta alucinando en colores jajajaja
      Un besazo enorme!!

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    2. ¡No se quedó copiada la cita, qué rabia! xD
      Era esta: "El muy condenado era espantosamente guapo. Una pena lo de su evidente gilipollez..."
      ¡Un besazo!

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  2. Cielo te nomine a Liebster Award, pasate por mi blog: http://laisladeloslibrosperdidos.blogspot.com.es/2014/07/liebster-award.html#more

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    1. Muchas gracias!! Ahora mismo estoy hasta arriba de cosas por hacer pero en cuanto tenga un rato haré el cuestionario y lo subiré al blog :)

      Un beso enorme!! ^^

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